La crisis económica por COVID-19, los despidos masivos en el sector privado así como las desvinculaciones de servidores públicos han incidido para que disminuya drásticamente el número de afiliados al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) en El Oro.

Hasta febrero del 2020, el IESS tenía 24.868 afiliados mientras que en abril hubo 21.377, es decir 3.491 afiliados menos, lo que en un rápido cálculo representa casi 300 mil dólares mensuales que la entidad ya no percibe, esto solamente considerado el aporte del sueldo básico pero en realidad hay afiliados con mayores aportes por tener una mejor remuneración.

Este dinero que el IESS deja de percibir cada mes solamente en El Oro incide de forma directa en el presupuesto para el sistema de pensiones, atención en salud, préstamos y otros servicios de seguridad social.

POR SEGMENTOS

Los 3.491 ciudadanos que ya no son afiliados refleja también otra realidad pues por distintas causales sea despido intempestivo, cierre por fuerza mayor, fallecimiento del empleador o renuncia hay más de 3000 personas que engrosan la estadística de desempleados.

De los exafiliados, 2.621 pertenecían al sector privado, 678 eran voluntarios, 188 eran servidores públicos y 4 del segmento semi contributivo constituido por empleadas domésticas y artesanos.

FALTA DE RECURSOS

Otra realidad que vive la institución es que muchos patronos no han despedido a sus trabajadores pero han optado por declarar ante el IESS que el personal no ha laborado 15, 20 o 30 días debido a la emergencia sanitaria lo cual significa menor ingreso para la entidad y un alivio en el pago para los empleadores.

Un trabajador puede constar como afiliado pero su patrono puede declarar que no ha laborado y por ello no hay opción a pagar aportes patronales y personales, esto incide directamente en la recaudación y por ello no se conoce al momento como se resolverá la problemática.

EXPECTATIVA POR

RÉGIMEN DE PENSIONES

La Organización Internacional de Trabajo (OIT) presentó el 20 de mayo proyecciones sobre la sostenibilidad de las pensiones de invalidez, vejez y muerte en Ecuador, ajustadas al contexto de la pandemia de COVID-19, documento que se puede consultar en https://www.ilo.org/lima/sala-de-prensa/WCMS_745272/lang–es/index.htm

La OIT realizó una estimación de los efectos de la crisis por COVID-19 en Ecuador y señaló que el régimen de invalidez, vejez y muerte del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) puede presentar reservas negativas en 17 o 20 años, de acuerdo con el ritmo de recuperación tras la pandemia.

El organismo indicó que la disminución de la población activa cotizante (afiliados), con su decrecimiento en la masa salarial, tendrá efectos importantes en el régimen de invalidez, vejez y muerte del IESS.

EN CIFRAS

La OIT alude que el IESS estima que la población afiliada podría sufrir una disminución del 7 %, mientras que la masa salarial se reduciría en un 17 %.

“Los impactos de la pandemia en el fondo de pensiones dependen de la rapidez con la que el país, y por tanto el IESS, se recuperen de la crisis”, anota la OIT. Las proyecciones sobre la situación del fondo efectuadas antes de la pandemia señalaban que las reservas se agotarían en 27 años (2047).

Pero las nuevas proyecciones indican que el régimen presentaría, a raíz de la pandemia de COVID-19, reservas negativas en el 2040 en el caso de una recuperación rápida, y en 17 años (2037) en el caso de una recuperación lenta; esto, asumiendo el pago total de la aportación estatal.

HIPÓTESIS

Para sus proyecciones, la OIT consideró dos escenarios, uno en el que hay una recuperación lenta, donde la población cotizante alcanza los niveles pre COVID-19 recién en el 2030, con un estancamiento en el nivel de los salarios por tres años.

Mientras que en el otro escenario consideró que hay una recuperación más rápida, en donde el IESS alcanza los niveles pre pandemia de la población cotizante en el 2022, con un estancamiento de salarios similar al del escenario de lenta recuperación.

La crisis del COVID-19 ha tenido un duro impacto en el mercado laboral ecuatoriano. Según el gobierno, 150 000 personas se quedaron sin empleo durante la emergencia sanitaria.

Fuente: diariocorreo.com.ec