Lola Andrade estaba ayer con su hija y nieta en el colegio Balandra Cruz del Sur, en Colinas de los Ceibos, para comprar hortalizas y otros productos orgánicos en la feria Bonaterra.

Dijo que estos espacios de comercialización de alimentos cultivados sin el uso de químicos se convierten en opciones sanas para llevar productos nutritivos a la casa.

En el patio de esta institución había cerca de 30 comerciantes, provenientes de diferentes partes del país.

Soledad de Avellán, parte de la organización de la feria, indicó que el objetivo de este evento, con ya cuatro años de vigencia, es el de brindar productos para mejorar la calidad de la alimentación.