Las culturas ancestrales del Ecuador se acoplan a la joyería actual en las manos de artesanos de la ciudad. Ellos no solo plasman las figuras más representativas de cada cultura, también las acompañan con una investigación.
Hace más de 20 años, el artesano José Sánchez se vinculó a la creación artística en plata y oro. Tras varios tropiezos e inconvenientes, levantó un taller en el que trabaja junto a su esposa y con ella, desde hace ocho años, conoció el valor de las semillas.
Este conocimiento lo reforzó al conocer a viajeros de distintas nacionalidades como Argentina, Bolivia, Chile y Perú, quienes compartían su cultura y la creación en macramé y el uso de las semillas como el nupi, huaylulo, entre otras.
Este fue el primer acercamiento con las culturas ancestrales nacionales. Una vez aprendido el beneficio de los granos del Oriente, él y su familia explican a sus clientes sobre sus beneficios y también los aplican al metal, principalmente la plata.

Metales
Hoy, luego de ocho años de reconocer la ventaja de las semillas, ha investigado a cerca de las culturas Tolita, Jama-Coaque, Bahía, Milagro Quevedo, Manteño-Huancavilca, Cañari; entre otras, está listo para plasmar sus ideas en metal.
La cultura a la que Sánchez le prestó más atención, fue la Tolita, por las formas y representaciones que consiguió al investigar. A ella se suma la profundización que realizó en la cultura Cañari, por «la necesidad de buscar algo cercano, algo propio».
De sus investigaciones, hoy conserva una recopilación con figuras y antecedentes de las diversas culturas en un catálogo celosamente custodiado por figuras en cerámica de las mismas culturas ancestrales.
Confesó aquello que más le llamó la atención: El desconocimiento de los métodos utilizados por la cultura Tolita para crear aleaciones entre el oro y el platino «quizá fueron los primeros en hacer esta mezcla» indicó.
Le intriga saber qué herramientas utilizaron y saber si usaron los cerros para beneficiarse de las corrientes de aire para obtener el fuego necesario hasta lograr las aleaciones.

Adaptación
Ahora aplica su conocimiento creando sellos, figuras planas y cilíndricas en collares, aretes y mancuernas. En ellas se observan las representaciones de flores y aves de la cultura Tolita. Para la colocación de colores y estilos, adapta perlas y piedras preciosas, «sin tanto diseño, para que mantenga su contenido original» agregó el artesano.
A futuro el joyero, de 55 años, plantea trabajar con metales más amigables con la naturaleza para evitar la contaminación. Esta idea surgió del diálogo con sus hijos, quienes ya colaboran en su taller. Reconoce que aunque es importante buscar el sustento diario de su familia, cree que la razón más importante es hacer que «nuestra cultura no muera».

Antecedentes del uso del metal
Mucho se ha discutido sobre la etapa del Período Regional, en la que los antiguos habitantes del Ecuador empezaron a utilizar los metales, sin embargo, hay dos épocas que son reconocidas como valederas, para la Costa este periodo comprende el 300 a.C. – 800 d.C., mientras que para la Sierra va desde el 500 a.C. al 500 d.C.
En cualquiera de los casos, en el Período Regional, lo que más destaca fue el uso de los metales. En ese entonces en el Ecuador se fundieron y utilizaron piezas de oro, plata y platino.
Entre las culturas más importantes del Periodo Regional, donde destacó el uso de los metales, se puede mencionar a la Tolita, Guangala, Bahía, Jama-Coaque, Cerro Narrío y Tuncahuán, entre las investigadas por los artesanos.

Fuente: EL TIEMPO