Andrés Arauz es con 36 años el candidato más joven de Ecuador, aunque acumula una potente trayectoria académica como economista y funcionario público, que busca ampliar representando el legado dejado por su mentor Rafael Correa.

Su perfil era poco conocido en agosto pasado, cuando el correísmo lo propuso como paladín del movimiento que dirige desde Bruselas el expresidente ecuatoriano, al objeto de ofrecer al electorado aire fresco de la mano de un candidato de «limpio expediente», esto es, no salpicado judicialmente.

Doctor en economía

Quiteño, licenciado en Economía por la Universidad de Michigan (EEUU), cuenta con una maestría en Economía del Desarrollo de FLACSO-Ecuador y es doctorando en Economía Financiera por la UNAM de México, donde residía cuando le ofrecieron liderar el proyecto.

Precisamente el hecho de estar empadronado en el Distrito Federal al cerrarse el padrón electoral, le ha impedido ejercer su derecho al voto en Ecuador.

Renegociar con el FMI

Entre sus planteamientos, vaticinó que si ganaba no cumplirá con las condiciones pactadas con el FMI para el desembolso de 6.500 millones de dólares durante más de dos años, que calificó de «draconianas» por los ajustes al gasto público que requieren.

También que buscará mecanismos legales para obligar a repatriar depósitos de ecuatorianos en el exterior, además de proponer la entrega de mil dólares a un millón de familias empobrecidas en su primera semana de Gobierno mediante unos activos estatales en Suiza.

Fuente: Elmercurio.com.ec