El Gobierno anunció reformas económicas para enfrentar la crisis. Una posible alza del IVA trae criterios divididos. 

Se estima que esta semana la Asamblea Nacional reciba un paquete de reformas con medidas económicas que, según informó el vicepresidente de Otto Sonnenholzner, serían la vía correcta para controlar la crisis que atraviesa el país.

Vamos a presentar las reformas, siempre pensando en afectar lo menos posible a los que menos tienen», dijo en una entrevista televisiva el Vicepresidente, quien pidió comprensión ante las futuras medidas.
Una de las hipótesis que se manejan, a raíz de dichas declaraciones, es que dentro de las medidas se contemple el aumento, de tres puntos, del Impuesto al Valor Agregado (IVA): un valor tributario que los consumidores pagan por bienes y servicios, es decir, que se grava el consumo.

Antecedentes 
Ecuador ya pasó por un incremento a este valor, tras el terremoto (magnitud 7.8) de abril de 2016. En ese entonces, el IVA pasó del 12 al 14%, como una solución para enfrentar las pérdidas registradas en Manabí y otras zonas de la costa ecuatoriana.
La medida duró hasta el primero de junio de 2017 y, según detalló el Servicio de Rentas Internas (SRI), recaudó más de 800 millones de dólares.
Bajo estos antecedentes, dos analistas económicos opinan sobre la factibilidad de aumentar el IVA en un país donde “se produce menos de lo que se consume”, aseveran ambos expertos.

Criterios  
Jaime Carrera, director del Observatorio Fiscal, indica que el déficit (este año) es de 5.000 millones. “Para reducirlo hay tres opciones: más ingresos, menos gastos o combinar ambas cosas”.
Para Carrera, es correcto “recomponer los impuestos” pues el Ecuador necesita superávit fiscal “y para generarlo se requiere ingresos permanentes, y los únicos que existen son los impuestos”. Sin embargo, destaca que hasta que no se haya presentado el proyecto al Pleno, no se puede tener una idea sólida de lo que el Gobierno persigue.

El analista deja claro que el alza del IVA es factible siempre que se compense con la reducción de otros impuestos como el de la salida de divisas o la reducción del anticipo del impuesto a la renta de las empresas. “Habría que establecer, en esa combinación de impuestos, cuál es el costo-beneficio para el Ecuador”.
El catedrático Luis Espinosa está en contra del incremento: “Lo que se necesita es una reducción del déficit y gasto público. Es imprescindible, porque los problemas vienen de ahí”.
Espinosa dice, que el paquete de medidas puede contener apartados “más importantes y positivos que la subida del IVA”, como una reforma laboral que permita generar empleos, una reforma de inversión extranjera directa o la independencia del Banco Central.
No soy partidario de subir el IVA, pero, si conseguimos hacer bien las otras reformas y a cambio sube el IVA creo que será un gran paso”, añade (AVV).

«Si queremos seguir gozando de la dolarización, estabilidad macroeconómica, desarrollo, salir de la pobreza; tenemos que hacer más”.

Otto Sonnenholzner,
vicepresidente del Ecuador.

Fuente: lahora.com.ec