El proceso de cambio liderado por Evo Morales en Bolivia enfrenta nuevos peligros ante las protestas de la oposición que rechazan el resultado de las elecciones. Para comprender qué sucede, Sputnik entrevistó a Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia, quien anticipa que vendrán batallas muy duras.

“Lo que estamos viendo es la ruta del golpe que se está desencadenando de manera intensa y a distintas velocidades en todo el territorio nacional”, afirma Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia en Bolivia. Responde a la entrevista desde la Casa Grande del Pueblo, sede del Gobierno, donde están desplegadas delegaciones de los movimientos indígenas, mineros, del partido Movimiento al Socialismo (MAS), entre otros.

Las claves de lo que podría suceder estaban desde antes de las elecciones del 20 de octubre que le dieron la victoria presidencial a Evo Morales: “el fraude es una coartada que fue instalada hace bastante tiempo en los medios de comunicación, las redes, a través de los opinadores contratados, organizaciones no gubernamentales con financiamiento extranjero, la Iglesia católica alineada con la derecha”, explica Quintana.

A su juicio, la matriz de fraude fue “un montaje intensivo que se logró irradiar en la sociedad antes del evento electoral”. Se trató de una serie de pasos diseñados y desencadenados según cada momento.

Han pasado a una fase golpista pretextando el fraude, pidiendo que se vaya a una segunda vuelta, luego que se anulen las elecciones, desconociendo la victoria del presidente, diciendo elecciones nuevas, y seguramente van a seguir en la secuencia con el desconocimiento del Gobierno del presidente Evo”, afirma el ministro.

Quintana habla de un “guión” montado para dar un golpe contra Morales, que ganó su cuarto mandato consecutivo. ¿Quiénes están detrás y a la cabeza de este intento?

El proceso de desestabilización tiene varios actores nacionales. Por un lado, está la primera fuerza de oposición, con la candidatura de Carlos Mesa, “que no es una fuerza política cohesionada, no es un partido, es una agregación de movimientos espasmódicos de la sociedad como son los jóvenes especialmente y la clase media y alta”, explica Quintana.

Fuente:mundo.sputniknews.com