El pronunciamiento del Prefecto de Loja en torno a la falta de recursos económicos para los sistemas de riego en la provincia, ya provoca reacciones. Los canales de El Lucero en el cantón Calvas y el de Macará, requieren de una intervención urgente, pues sus estructuras ya cumplieron su vida útil.

Franklin Alverca, presidente del GAD Parroquial de El Lucero del cantón Calvas, dijo que en el presupuesto del Gobierno Provincial, existía una partida que superaba el millón de dólares, para la reconstrucción y habilitación del sistema de riego de esa jurisdicción.
Afectaciones
En este sector unas 300 personas se verían afectadas por la falta de riego, ya que es un canal que beneficia a varias poblaciones de los cantones Calvas y Quilanga. El canal, a decir del líder parroquial, ya cumplió su vida útil, allí se tiene un inconveniente de 200 metros, y para ello es el presupuesto que supera el millón de dólares, por cuanto existe una falla geológica y se requiere de un paso elevado.
“Lo conversamos con la comunidad y lo podemos decir que cuando existía Predesur estábamos mejor atendidos en todo aspecto, pero desde que se pasaron las competencias, poco o nada de ayuda existe”, manifestó Alverca, quien pese a la crisis, es optimista de que lleguen los recursos y que éstos se asignen al sistema de riego Chiruyacu-Lucero.
Problemas
Otro de los sistemas de riego que sufre las consecuencias es el canal de Macará, Afranio Celi, presidente de la Junta de Regantes, expresó que el sistema ya cumplió su vida útil, ya que superó los 50 años de haber sido construido y requiere de una rehabilitación urgente, pese al esfuerzo de sus beneficiarios por mantenerlo en óptimas condiciones.
Celi, dijo que 30 metros de pared del canal colapsaron, pero colocarán ladrillo para el paso de agua, ya que no cuentan con recursos para la construcción de un muro. “Los daños son considerables, por ejemplo, los túneles son cuello de botella y el agua no circula con normalidad y existen otros daños, donde se requieren una rehabilitación”, acotó.
Reconstrucciones
De este canal, de 42 km de longitud se benefician 500 familias organizadas. De una inspección técnica que efectuaron, la reconstrucción para este sistema costaría $16 millones. “Es la peor pobreza que vivimos en la historia del Ecuador y solicitamos a las autoridades que acepten nuestra peticiones y clamor, que la vida de Macará depende del canal de riego”, puntualizó Celi.
En estos dos canales, con ayuda de los usuarios realizan trabajos de adecuaciones menores y limpieza para conservar las estructuras, hasta que los recursos sean asignados y con ello rehabilitar los sistemas, pilar fundamental para la producción del sector campesino. Diario Crónica trató de tener un pronunciamiento de la máxima autoridad de la provincia, no obstante, este pedido no tuvo la acogida necesaria.

Fuente: CRÓNICA