Conductores de la provincia tsáchila efectuaron una marcha.

Con fundas y paraguas se resguardaban de la lluvia que cayó durante toda la mañana. Pero eso no impidió que ayer cerca de mil personas marchen por las principales calles de la capital tsáchila en rechazo a la creación del tercer peaje en Tandapi, en la vía Alóag-Santo Domingo, una obra de la Prefectura de Pichincha.

La protesta fue convocada por todos los gremios de transportistas que afirman sentirse afectados por los incrementos tarifarios.

Fausto Mera, presidente de la unión provincial de taxistas, recalcó que su gremio y los transportistas pesados e interprovinciales han permanecido unidos para rechazar que a Santo Domingo se lo trate como el “patio trasero de Quito”.

Mencionó que este Gobierno ha realizado una gran inversión en el sistema vial del país, excepto en la provincia tsáchila, donde -según dijo- debería financiar la ampliación de la vía a Alóag, en el tramo que le corresponde.

“No entendemos esta clase de políticas. Pichincha nos quiere imponer dos peajes en un tramo de 90 kilómetros y el tercero está en Santo Domingo”, comentó el dirigente. Según él, eso provocaría que paguen cinco dólares de ida y cinco de vuelta.

El incremento no solo afectará a los transportistas sino a la ciudadanía en general, recalcó Mera. Dijo que los productos que pasan por esa vía reflejarían las nuevas tarifas. “Las papas, el arroz, todo va a costar más”.

Patricio López, un conductor que participó en la marcha, cree que con un tercer peaje su oficio se verá afectado. “Para poder ir con una carrera a Quito, tendría que tener 30 dólares para peajes y gasolina”, estimó.

Fuente: El Expreso