Este acontecimiento duró solo 20 minutos y ocurrió a 1.200 millones de años luz de distancia, pero esto no fue impedimento para que la Nasa logre captar una imagen de este hecho.
El suceso del brillante destello de explosión de una estrella fue captado con el telescopio espacial Kepler.


Una supernova se realiza al final de la vida de una estrella masiva con una formidable explosión, que produce que la estrella brille más que algunas galaxias durante unas dos semanas antes de oscurecerse.
El equipo que analiza los datos de Kepler descubrió exactamente lo que estaban buscando: una supergigante roja 500 veces el tamaño de nuestro Sol y a alrededor de 1,2 millones de años luz de distancia.

Fuente: CNN