Es cuestión de confianza. Analistas y sectores económicos cuestionan el manejo de la Reserva Internacional y los préstamos al Ministerio de Finanzas que entrega el Banco Central. Los voceros de la entidad aseguran que las críticas son infundadas y tienen un tinte político.
Lo cierto es que, en números, la Reserva Internacional tuvo su registro más bajo en siete años. Hasta la semana pasada, el Banco Central acumuló, en ese concepto, algo más de 2.080 millones de dólares. Un dato que encendió las alarmas. Sobre todo, si se toma en cuenta que desde septiembre de 2014 -cuando se ubicó en 6.689 millones de dólares- la reserva ha tenido bajas drásticas.
Diego Martínez, gerente del Banco Central, calmó las aguas asegurando que en esta semana ese rubro llegó a 3.500 millones de dólares. China hizo un desembolso de 1.500 millones de dólares como parte de un préstamo pendiente.
Lejos de tranquilizar los comentarios, el crédito de China preocupó aún más. Luis Espinosa Goded, analista de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y profesor de la San Francisco de Quito, cree que no es sano que un país dependa de préstamos para garantizar las reservas