Rusia y China han logrado un éxito notable en el desarrollo de armamento avanzado, lo que supone un desafío a la supremacía naval de EE.UU., según fuentes militares estadounidenses.

“Por primera vez en 25 años, Estados Unidos se enfrenta a una vuelta a la gran competición de las potencias. Tanto Rusia como China han avanzado en sus capacidades militares para actuar como poderes mundiales”, dice John Richardson, jefe de las operaciones navales del país norteamericano.

En un informe titulado Un diseño para mantener la supremacía marítima, el comandante estadounidense asegura que mientras la Marina de EE.UU. intenta adaptarse a un entorno de seguridad cambiante, Rusia y China poseen un “creciente arsenal de capacidades de combate de alta gama”, diseñado para explotar las “vulnerabilidades” de la Armada de Estados Unidos y “para potenciar los sistemas marítimos, tecnológicos y de información”

De acuerdo con el informe, publicado el martes, estos dos rivales de EE.UU. siguen desarrollando armas modernas, tanto de energía cinética como no cinética, «cada vez con mayor alcance, precisión y capacidad destructiva».

«La Armada de Rusia está operando con una frecuencia y en zonas que no se veían desde hace casi dos décadas, y por su parte China está ampliando su alcance en todo el mundo», agrega.

El documento menciona también a otros países que están tratando de adquirir “tecnología avanzada, incluidas tecnologías militares que antes estaban exclusivamente en manos de las grandes potencias”. Entre estos países, según Richardson, destacan Corea del Norte e Irán. que disponen de “misiles avanzados y otras capacidades convencionales”.