La polifacética personalidad de Martí abarca desde su reconocimiento de precursor del modernismo en la poesía hasta su labor diplomática como embajador.

El Héroe Nacional de Cuba, José Martí, no solo trasciende en la historia por sus acciones en el campo de batalla o la organización de la lucha.

Desde muy joven, hizo aportes al periodismo, la literatura y el pensamiento de Cuba y el mundo. Este 19 de mayo se recuerda su caída en combate, un momento que vaticinó en la carta inconclusa que escribió horas antes de su desaparición física.

El destinatario era su amigo Manuel Mercado y en la misiva decía: “ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber”. Sin embargo, el 19 de mayo de 1895 no impidió que Martí trascendiera al tiempo.

La obra de Martí es monumental. Sin embargo, existen algunas ideas fundamentales en ella que nos dejan un claro legado.

Antiimperialismo

José Martí estuvo en Estados Unidos varios años, sobre todo recaudando fondos y preparando la que llamó Guerra Necesaria (1895-1898). No obstante vaticinaba el peligro del vecino norteño de América Latina.

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La propia carta a Manuel Mercado, considerada como un testamento político, es uno de los exponentes de los sentimientos antimperialistas de José Martí. “[…] ya estoy todos los días en peligro (…) de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.

Asimismo, con motivo de la Conferencia Panamericana, denunció el interés de los estadounidenses en establecer el control sobre el comercio de Latinoamérica para convertir a estos países en consumidores de sus productos manufacturados.

Entre las obras de Martí donde expone sus valoraciones sobre Estados Unidos, se encuentran sus crónicas publicadas en el periódico “La Nación”, de Buenos Aires, y en “La Opinión Nacional”, de Caracas, en el período 1881-1892. También trascienden sus trabajos relacionados con la Conferencia Internacional Americana, en 1889 y la Conferencia Monetaria de las Repúblicas de América, en 1891.

Antirracismo

Se señala como uno de los orígenes del antirracismo en Martí su conocimiento de los horrores de la esclavitud cuando era un niño.

“¿Y los negros? ¿Quién que ha visto azotar a un negro no se considera para siempre su deudor? Yo lo vi, lo vi cuando era niño, y todavía no se me ha apagado en las mejillas la vergüenza. Yo lo vi y me juré desde entonces su defensa”, dijo al presenciar el maltrato de los esclavos en las plantaciones.

En su libro El Presidio Político en Cuba, denunció los atropellos que se cometían en prisión en especial con quienes no eran de piel blanca. En el artículo Mi raza publicado en el periódico Patria el 16 de abril de 1893, expresa su concepto más elevado sobre su visión racial de la siguiente forma:

“El hombre no tiene ningún derecho especial, por que pertenezca a una raza u otra: dígase hombre y ya se dicen todos los derechos (…) Todo lo que divide a los hombres, todo lo que los especifica, aparta o acorrala, es un pecado contra la humanidad.”

Latinoamericanismo

El ensayo Nuestra América es una de las obras más reconocidas de José Martí y la de mayor vigencia en la actualidad. Fue publicado por primera vez en La Revista Ilustrada de Nueva York, el 10 de enero de 1891; y posteriormente en la edición del 30 de enero de 1891 en El Partido Liberal, de México.​​​​​​​

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Nuestra América mostró su unidad de concepción con el nacionalismo latinoamericanista. En el escrito, expone la necesidad ser consecuentes e invencibles, cuando se lucha por una causa justa como la independencia. Asimismo, denuncia los peligros internos y externos que rodeaban al continente y el que representa el acecho de Estados Unidos sobre estas tierras.

El ideario martiano es muy rico. Sus obras completas abarcan varias decenas de tomos entre poemas, ensayos, trabajos periodísticos y discursos. A 125 años de su desaparición física es importante recordarlo cuando está muy vigente.

Los discursos de odio, la división de Latinoamérica promovida por la oligarquía y el Gobierno de EE.UU. así como los constantes intentos de socavar la soberanía de los pueblos hacen pensar en sus advertencias y nos invita a sumarnos a su pensamiento de que “es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.

Fuente: telesurtv.net