La pandemia del COVID-19 no solo está atacando físicamente aquellos que tienen el virus, también los está haciendo psicológicamente a los ciudadanos que no están contaminados y que se encuentran en sus hogares o lugares de trabajo como el personal de la salud.

La preocupación por el riesgo de contagio ya sea de la persona o a los miembros de su familia ha llevado a que tengan complicaciones en su salud y termine con su vida.

“Mi papá era diabético, pero de tanto pensar en todo lo que está pasando, le dio como una especie de infarto. Estaba muy triste y ahora mi tía está igual”, es la expresión de Carmen Miranda, quien vive en el Sur de Machala.

Esta misma situación la viven otras familias que pierden a un ser querido y sienten un gran dolor en su corazón. A esto se suman aquellos ciudadanos que últimamente de la preocupación de su salud, de la economía del hogar, las deudas y hasta de la inestabilidad laboral padecen de insomnio, estrés, miedo, irritación y la salud empieza a quebrantarse.

CONSULTAS MODO TELETRABAJO

Debido a esta problemática, las instituciones de salud y los profesionales independientes a través de sus redes sociales han puesto a disposición sus servicios para las consultas de psicología gratuitas, mediante el modo de teletrabajo, es decir llamadas telefónicas.

Entre tres entidades que brindan este tipo de atención, desde que inició la cuarenta hasta la actualidad registran 1.212 atenciones, que están distribuidas 250 llamadas a la Red Municipal de Salud Machala, 900 atenciones del distrito Machala del Ministerio de Salud Pública y 100 consultas al área de psicología de la dirección de Bienestar de la Universidad Técnica de Machala.

Que el número de consultas ha incrementado desde el confinamiento, indicó Karina González, responsable del área de psicología de la Red Municipal de Salud Machala.

CUADROS PATOLÓGICOS

Hasta los cuadros patológicos son distintas. Ahora son cuadros depresivos profundos, trastornos por estrés agudo, trastorno de adaptación con estado de ánimo mixto de ansiedad con depresión y ataques de pánico. Además, problemas de comportamiento con niños y adolescentes, que por el encierro entran en un cuadro de estrés agudo.

Esto ha provocado que los niños se aíslen en sus cuartos y pasen solo en el televisor y juegos virtuales. Con respecto a esto, los padres a través de las llamadas telefónicas reciben consejos para que trabajen en casa con los menores de edad.

Debido a que las crisis no tienen horario, la atención en el área de psicología se ha extendido las 24 horas del día y en las madrugadas quienes necesitan una consulta son aquellos que no pueden dormir, aseguró González.

Indicó que los problemas de adaptación son comunes por la cuarentena y esto genera que la persona tenga problemas de alimentación, insomnio y se desarrollen crisis de angustia y ansiedad.

CAUSAS

Unas de las causas para que las personas presenten problemas en su estado de ánimo es por la desinformación que observan a través de sus redes sociales de cosas o mensajes que son falsos o no existen y la sobre información, porque pasan pendientes de las últimas noticias o reportes que emiten los medios de comunicación o el gobierno y esto genera una excesiva preocupación por la pandemia.

“Al virus lo estigmatiza demasiado. Todo eso estresa y mantiene tensionada a la persona. En la actualidad todos estamos viviendo una neurosis colectiva, donde la gente piensa que se va a contagiar de todo lo que vemos o tocamos, es posible que se desarrollen el trastorno obsesivo compulsivo que se caracteriza por pensamientos irracionales. Por ejemplo, aquellas personas que son obsesivas con la limpieza”.

RECOMENDACIONES

La profesional en las consultas aplica los primeros auxilios psicológicos y recomienda que ante cualquier trastorno de los antes mencionados se debe evitar la desinformación y la sobre información. También las personas deben aprender a gestionar sus emociones. La estrategia de la profesional es para detener los pensamientos negativos o irracionales. “Hay que aprender a vivir en ese momento a que puedo enojarme o ponerme triste y luego seguir con la vida. Lo malo está en ponerme todo el día triste o enojado, dedicarle el momento a esa emoción y reflexionar de todo lo que está pasando es una manera de contención emocional”, agregó la psicóloga.

Las personas que sufren de insomnio, no solo tienen atención psicológica también médica, quienes se encargan de evaluar la situación del ciudadano y recetar las medicinas.

Debido a que esta pandemia deja sin integrantes a las familias, quienes por el momento no pueden despedir a su ser querido, el trabajo que hace el área de psicología de la Red de Salud es brindar estrategias para superar el duelo poco a poco y la persona salga de la etapa de negación, que es la más difícil de la persona para llegar al proceso de aceptación de que el ser querido ya no está entre nosotros.

Otra de las recomendaciones es que la persona designe un horario específico para informarse de las noticias, comparta actividades con la familia y no olvidar los cuidados de bioseguridad como la desinfección y utilización de guantes y mascarillas, que al realizarlos debe generar tranquilidad en la persona de que existe poca probabilidad de contagio debido al cuidado que está llevando y no preocuparse excesivamente.

Fuente: diariocorreo.com.ec