Desde la refinería se aseguró por décadas que cumplen con los estándares de calidad. La comunidad se queja de los hedores.

En octubre 2002 se emitió una sentencia judicial a favor de la comunidad esmeraldeña que exigía al Estado reparación económica tras la muerte y destrucción material generada por la rotura del poliducto Esmeraldas-Santo Domingo, que terminó un dantesco incendio en la ciudad de Esmeraldas.

El fallo determinó el pago de 11 millones de dólares para obras comunitarias. 18 años después de la decisión del Juez y 22 de la tragedia ambiental y humana, se han desembolsado unos 8 millones.

La administración de ese dinero generó diversas pugnas entre dirigentes y vecinos de La Propicia 1, una de las zonas más afectadas por el la bola de fuego activada por diésel y crudo que ‘nadó’ sobre el agua, quemó casas, personas e incluso provocó lluvia ácida en la ciudad.

Ahora, con un grupo de abogados están analizando presentar una acción de protección en contra de la petrolera por los daños ambientales y a la salud de los esmeraldeños que están seguro ocurre desde hace unos 35 años. En el proceso se ampararán, según el jurista Guido Cortez, en la Constitución y el Código Ambiental.

Manifiesto al Presidente

En lo legal también entrará la Defensoría del Pueblo. Ayer, su representante en Esmeraldas, Álex Estupiñán, recibió una explicación técnica del Superintendente de Refinería del porqué en los últimos 15 días externamente al complejo industrial se han percibidos olores que “provocan náusea, dolores de cabeza y garganta”, de acuerdo a las quejas ciudadanas en redes sociales y medios de comunicación.

“Lo que haremos en este momento es reunir todos los elementos: la información proporcionada (por la empresa), las quejas ciudadanas, peticiones y abrir una investigación Defensorial”, adelanta parte de las acciones que hará entidad garantista de los derechos humanos y la naturaleza.

Desde la Prefectura, según lo dijo su titular, Roberta Zambrano, se envió ayer por correo institucional un manifiesto de tres hojas al Presidente de la República, al ministro de Energía y Recursos Naturales No Renovables, René Ortiz y al gerente General de Petroecuador Pablo Flores, para que den respuestas a las afectaciones ambientales generadas desde la refinería, la que pese a que fue repotenciada con 2.200 millones de dólares no logra evitar los hedores al ambiente.

INFORME. Antes de realizar el recorrido por la planta industrial, el superintendente de Refinería, hizo una explicación técnica y afirmó que se han hecho correctivos para reducir las emanaciones al ambiente.

Detalles de los hedores

El oficio N° 230-GADPE-G-GPR-2020 se utilizan términos como “descomunal impacto ambiental y delito de lesa humanidad”. El primero ocurre en el contexto de que la unidad de Craqueo Catalítico Fluidizado (FCC) está operando el 60% tras una falla el 7 de abril y la TEA no lograría quemar todo el gas que recibe, “según históricos entre los 7.000 ppm  de H2S aproximadamente.

En la ciudad de Esmeraldas se colocaron 8 filtros para medir el nivel de contaminación ambiental.Mientras que en lo de atentatorio al ser humano sería “porque todos los gases que no son LPG (gas licuado de Petróleo) y que salen de la FCC, contienen un contenido muy elevado de H2S que al efectuarse la reacción de combustión en la TEA, se forman los SOX (óxidos de azufre) (SO2 y SO3 (dióxidos de azufre)) que al mezclarse con los hidrocarburos inquemados se transforman en mercaptanos, que son los causantes de los malos olores”.

“Señor Presidente, los esmeraldeños estamos atentos a la espera de su decisión, necesitamos una solución técnica definitiva (pero también humana) al problema de refinería, situación que sumada a la emergencia sanitaria por la pandemia que amenaza nuestras vidas, mantiene en constante zozobra a todos quienes habitamos en el cantón”, le pide la Prefecta. (MGQ)

Réplica: Contaminación no es ‘alta’

El Departamento de Comunicación Social de Petroecuador, solicitó a este medio algunas puntualizaciones sobre la edición del día, ‘Petroecuador admite ‘alta’ contaminación’. El documento solicita se precise que la contaminación de la Refinería no es ‘alta’ como se publicó en la nota periodística titulada ‘Solucionar la contaminación sigue en el discurso’ (26 de mayo), donde el gerente general de Petroecuador Pablo Flores, admite los problemas ambientales generados por la Refinería de Esmeraldas.

El oficio establece que la entidad todavía mantiene conversaciones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) “para el otorgamiento de un crédito al Gobierno Nacional para trabajar en diversos temas de materia energética”.

Y que “todas las actividades de EP-Petroecuador y Refinería de Esmeraldas cumplen con procesos rigurosamente apegados a la normativa ambiental y bajo la supervisión de la autoridad ambiental competente”, resalta, para desvirtuar que colapsos del sistema de drenajes afecten con químicos a los ríos Teaone y Esmeraldas.

Fuente: lahora.com.ec