Durante esta semana las bajas temperaturas empezaron a sentirse con mayor intensidad y obligaron a incrementar la demanda de guantes, bufandas y gorros de lana.

Las temperaturas registradas en los últimos días oscilan entre los 10 y 12 grados Celsius, y por las noches descienden hasta los seis a siete grados, mientras que en el parque Nacional Cajas se reportaron temperaturas de uno a dos grados, informó Paúl Vintimilla, subgerente de Gestión Ambiental de ETAPA.

  Fenómeno

Según Vintimilla, las bajas temperaturas son ocasionadas por una corriente de nubosidad externa proveniente de la parte oriental del país, que atraviesa la provincia. Así mismo, esta condición climática provoca lloviznas imprevistas, neblina, días con altas temperaturas en la mañana y el descenso brusco por las noches.

No existen datos concretos que indiquen que esta condición climática esté vinculada con el fenómeno de El Niño, ni la fecha cuando finalizará. “Tampoco tenemos datos establecidos que demuestren que estamos entrando o saliendo de una etapa invernal. Lo que sí podemos tener claro es que tenemos un período estacional de invierno retrasado comparado con los otros años”, aseguró Vintimilla.

  Comercio

Por el portal de la calle San Francisco caminan más personas en busca de  guantes, gorros, bufandas y hasta ponchos de lana. Es que mientras algunas personas reniegan del frío, otras aprovechan esta situación climática para incrementar sus ventas.

Una de ellas es Mercedes Minchala. La semana pasada vendió de dos a tres pares de guantes cada día, pero durante los últimos cinco días sus ventas se incrementaron. Ahora vende un promedio de 10 guantes diarios, y un número igual de bufandas y gorras de lana.

Para los comerciantes de prendas de vestir de lana la temporada de frío y lluvia es una ventaja para ofrecer todo tipo de prendas, que van desde los dos dólares. (RET) (I)

Fuente: EL TIEMPO