Con el anuncio del alcalde Jaime Nebot de la creacion de 80 hectaria en el centro de Guayaquil tendría acceso a una nueva área verde de esparcimiento.

En Quito, ocurrió algo similar tras la apertura de Tababela, el aeropuerto Mariscal Antonio José de Sucre se convirtió en el Parque Bicentenario, con 125 hectáreas, donde se aprovecha para recorridos en bicicleta el área encementada que fue usada como pista de aterrizaje.

La obra en Guayaquil iniciará en 2024, con el fin de las operaciones del aeropuerto internacional José Joaquín de Olmedo. La continua creación de grandes áreas verdes, deriva -en cierta forma- de una disputa política. Todo comenzó cuando el Municipio y el Gobierno central discreparon por el área mínima de 9 m2 de espacio verde por habitante, que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Mientras Nebot indicaba en 2011 que la ciudad tenía 7 m2 de áreas verdes por habitante, desde el Gobierno se aseguraba que había un déficit. En medio de esto surgió el proyecto de parque Samanes, que ya tiene algunas áreas operativas.