Algunos pensaron que era el fin del mundo, porque veían cómo una nube oscura y grande crecía y avanzaba por el cielo de Guayaquil, la tarde del miércoles último. “Nos llegó el día de la independencia”, decían unos al relacionar la imagen real con la que se ve en la popular película de ficción.

En zonas del norte y el oeste se sentía también un fuerte viento, mientras se observaba el paso de la gran nube, reportaron moradores.

A este tipo de nube se la conoce como cumulonimbus y se caracterizan por provocar intensas lluvias, ráfagas de viento y tormentas eléctricas, sostienen técnicos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).

“Se forman por la convergencia o por el choque de masas de aire cálidas, que tienden a ascender y forman este tipo de nubes (frecuentes en el trópico). Este tipo de nubosidad es propio de la época lluviosa. Son nubes de gran desarrollo vertical, que pueden alcanzar de 13 a 15 kilómetros de desarrollo vertical”, dice Vladimir Arreaga, técnico del Inamhi.

El experto agrega que estas nubosidades tienen en su cima temperaturas muy frías (-70 grados) o cristales de hielo, mientras que en su interior albergan ráfagas de viento ascendente y descendente.

En la región Interandina o Sierra, estas nubes provocan granizo. Según Arreaga, en días anteriores en la provincia de Esmeraldas se reportaron incidentes por este tipo de nube, como la caída de árboles.

Fuente: El universo