Si bien es una joya de la literatura universal, también estuvo sujeta al señalamiento y la censura debido a la homofobia que imperaba en el siglo XIX.

El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, es una emblemática novela que cuenta la historia del personaje homónimo, un hombre misterioso atraído por la idea obsesiva de mantenerse eternamente joven y es capaz de “vender su alma al diablo” para lograrlo.

“¡Qué triste resulta! ―murmuró Dorian Gray, los ojos todavía fijos en el retrato―. Me haré viejo, horrible, espantoso. Pero este cuadro siempre será joven. Nunca dejará atrás este día de junio… ¡Si fuese al revés! ¡Si yo me conservase siempre joven y el retrato envejeciera! Daría…, ¡daría cualquier cosa por eso! ¡Daría el alma!”, refiere un pasaje de la obra.


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Pero también es un retrato de la sociedad victoriana caracterizada por la frialdad, la vanidad y la enajenación.

En 1889 Oscar Wilde comienza a escribir el borrador de 13 capítulos para la revista Lippincott.


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Si bien es una joya de la literatura universal, también estuvo sujeta al señalamiento y la censura debido a la homofobia que imperaba en el siglo XIX. Muchos pasajes fueron tachados.

En 1890 el manuscrito fue enviado a la revista, sin embargo, el editor James Stoddart mostró preocupación por algunas “connotaciones homoeróticas” reflejadas en sus páginas.

Más adelante, Wilde realizó varios cambios estructurales, agregó más capítulos (la versión final llegó a 20) y nuevos personajes.

Oscar Wilde nació el 16 de octubre de 1854, en Dublín, Irlanda (cuando todavía formaba parte del Reino Unido) y muere en París el 30 de noviembre de 1900 víctima de una meningitis.

Fuente: telesurtv.net