El Distrito Sur de Guayaquil figura como uno de los tres más violentos del país, en 2017. Cinco de los 14 asesinatos registrados en 24 días fueron en el sector.

Las recientes muertes violentas suscitadas en el sur de Guayaquil han llevado al alto mando de la Policía de la Zona 8, a plantear estrategias “más severas” para combatir a la delincuencia.

Este distrito, que comprende los sectores de los Guasmos, Unión de Bananeros, Floresta, Siete Lagos y Centenario, es una de las tres zonas (junto a Manta y Eloy Alfaro, en Quito) que registran un mayor índice de violencia en 2017, según mencionó el general Ramiro Mantilla, director general de operaciones.

Hasta ayer, 5 de los 14 crímenes suscitados en Guayaquil, Durán y Samborondón se habían reportado en el sur. Una realidad que no es negada por las autoridades locales, pero que a criterio del general Édisson Barrera, comandante de la Zona, responde a una situación que va más allá del accionar policial.

“El sur es un distrito con altos niveles de violencia por la propia estructura social, situación económica. Existe una alta densidad demográfica, de por sí eso genera conflictos… También la carencia de ciertos servicios que no se proveen a los ciudadanos influye”, explicó.

La convergencia de delitos como el microtráfico, la delincuencia organizada, los robos a personas y a accesorios de vehículos sería otra de las principales razones por las que la violencia en este sector no disminuye.

“Todos los días hay persecuciones en el barrio. Aquí se ve de todo. Chicos, grandes, hombres y hasta mujeres embarazadas son parte de estas bandas”, dijo Martha Zamora, habitante del Guasmo Sur.

Según las estadísticas que maneja la policía, 277 personas fueron detenidas en la Zona 8 durante enero (del 1 al 26), de las cuales el 70 % fue apresado en los distritos Sur, Esteros, Portete y Nueva Prosperina. Los sectores priorizados de Guayaquil.

Una intervención policial de emergencia se realizará en el sur en los próximos días, pero Barrera menciona que para contrarrestar la violencia es necesaria la participación de otras instituciones de Gobierno.

“El trabajo policial tiene un impacto hasta cierto límite, de ahí otros tienen que hacer su parte para que el trabajo contra la delincuencia y la violencia sea efectivo”, sostuvo el general Barrera.

Fuente: El Expreso