Visible desde buena distancia, la considerable playa que se va formando en La Puntilla, frente al islote El Palmar, luce agreste, aparentemente inofensiva. Lejos de esperar que algún día se convierta en un gran atractivo, esta formación natural amenaza con provocar graves problemas de inundación en Guayaquil y extensas zonas agrícolas de Guayas y Los Ríos. Para evitarlo, la Prefectura se apresta a ejecutar allí obras de dragado para extraer cerca de cinco millones de metros cúbicos de sedimentos. El material se utilizará para rellenar precarios barrios de Durán, un objetivo secundario que, paradójicamente, algunos hidrógrafos y geólogos locales consideran lo “justificable” del proyecto.

La obra, que estará a cargo de la empresa china Harbour Engineering Company, tendrá como herramienta principal una draga de succión con cortador, de 18.939 caballos de fuerza, la cual bombeará el material (arena y limo) a una distancia de 7.000 metros. La otra gran herramienta será un equipo de reimpulsión, que estará a medio camino y que llevará el material a los barrios duraneños El Dorado y Fincas Delia, donde previamente se construirán celdas para recibirlo y así estabilizar el suelo una vez que el agua drene.

El bombeo de los sedimentos se hará mediante 14 km de tuberías de 750 milímetros de diámetro, que se extenderá desde la zona del dragado hasta su destino final. Los tubos se tenderán sobre el agua (2 km); bajo el agua (7 km) y los restantes 5 km sobre tierra.

Fuente: Diario Expreso