Edwin cevallos es el inventor del BIRM. En 1996 fue invitado a París para mostrar su invento al premio Nobel de Medicina (2008) y al descubridor del SIDA, Luc Montagnier. Él reconoció su trabajo. Foto: Paúl Rivas Bravo/ El Comercio.

626 VALORAR ARTICULO Indignado 24 Triste 11 Indiferente 14 Sorprendido 86 Contento 13 Andrés Jaramillo. Coordinador ajaramillo@elcomercio.com (I) 27 de septiembre de 2014 23:44 En Ecuador no existió una tradición de hacer investigación de alto nivel. Hugo Navarrete, decano de la Facultad de Biología de la Universidad Católica, reconoce que hasta la década de 1960 se pensaba que no era necesario y por eso se importaba tecnología. Pero esta cambiando, en parte, gracias a la inversión pública y privada, el acceso a nuevas tecnologías de comunicación y especialmente que ecuatorianos han podido salir del país para estudiar, hacer posgrados y participar en proyectos de envergadura. “Volvieron a su país y comenzaron a hacer experimentos, programas, estudios diversos”, señala Navarrete. Fue el caso del oncólogo Edwin Cevallos, que hace 38 años comenzó a explorar con plantas de la Amazonía para encontrar un medicamento para tratar enfermedades como el cáncer . Ocurrió al retornar de México, donde hizo un postgrado. Según la Encuesta de Acti­vidades de Ciencia, Tecnología e Innovación, del INEC, hasta el 2011 el Ecuador tuvo 3 743 personas dedicadas a investigar. Además de 284 becarios de doctorado. Las alianzas estratégicas también han sido claves para que puedan acceder a estudios en el exterior e impulsar proyectos. El investigador Miguel Pinto, por ejemplo, fue parte de la expedición que se hizo en Ecuador y Colombia que concluyó con el descubrimiento de una nueva especie de mamífero: el olinguito. Lo hizo con el Smithsonian Institution, de Estados Unidos, que facilitó los recursos necesarios y las condiciones, junto con la Universidad Católica

Fuente: El comercio.com