El acuerdo entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Ecuador se encuentra en suspenso, a la espera de que el país presente un programa económico alternativo y metas de cumplimiento realizables hasta 2021.

El exministro de Economía, Mauricio Pozo, explicó que el Gobierno optó por no tocar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), se modificó, de facto, el acuerdo y quedó sin piso la meta de incrementar la recaudación tributaria en 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB). “Desde ese punto, las autoridades se pusieron en posición para una renegociación, que ahora se vuelve más compleja, porque la medida alternativa, que era la eliminación de subsidios, tuvo que ser derogada a los pocos días de anunciada”.
Condiciones más blandas
La meta de ajuste fiscal, hasta 2021, dentro del acuerdo original, era de $5.000 millones. Sin embargo, a criterio del analista económico Diego Olmedo el monto del esfuerzo podría reducirse a los $4.000 millones.

Para Pozo, las condiciones podrían ser incluso un poco más blandas, tanto en metas parciales como finales, pero todo dependerá de la decisión del directorio del FMI. “Al final, el resultado será un programa económico tibio que arreglará los problemas de fondo y que provocará menor crecimiento y más deuda”.

Además, dentro de la reforma tributaria, se tuvo que dar marcha atrás en medidas de reactivación productiva como la reducción a la mitad del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD).

Ante la caída de los ingresos fiscales, la renegociación, que no puede demorar más de dos meses, incluiría también un acuerdo para que el país pueda emitir $3.000 millones más en bonos de deuda pública.

Burocracia sacrificada
Debido a que un aumento de impuesto como el IVA no tendría apoyo político ni social,  Olmedo manifestó que la única opción real que le queda al Gobierno es la desvinculación de entre 45.000 y 50.000 burócratas, que se sumarían a los 28.000 despedidos previamente.

El ministro de Economía, Richard Martínez, recalcó que hasta diciembre 2019 saldrán 10.000 funcionarios públicos más. Para 2020, continuará la optimización del tamaño del Estado, pero las autoridades prefieren no dar montos ni metas.
Proforma decisiva
En el presupuesto de 2020, el Gobierno deberá implementar el nuevo plan económico que renegociará con el FMI. “Ahí se juega la última carta con el organismo multilateral. En este punto no hay decisiones sencillas, indoloras”, dijo Martínez.

A pesar de este panorama, el FMI no rompería el acuerdo con el Ecuador, a menos que el país anuncie que no quiere negociar y desista del programa de ajuste. (JS)

¿Por qué el gobierno recurrió al FMI?
° El país recurrió al Fondo Monetario Internacional porque el alto déficit fiscal (más gastos que ingresos) presiona por un mayor endeudamiento, y solo organismos multilaterales pueden prestar a plazos razonables y con tasas más bajas. La otra opción era buscar financiamiento en China, cuyas condiciones son opacas y los intereses más altos. Hasta el momento, Ecuador mantiene una deuda con el país asiático de más de $6.000 millones, pero nunca se han publicado los contratos. Al contrario, el acuerdo con el FMI es público y puede ser descargado y consultado en la página web del Ministerio de Economía.

El organismo multilateral brinda financiamiento con tasas promedio del 5%; mientras que créditos con China, o preventas petroleras, podrían costar 10%.

Fuente: lahora.com.ec

Visitas de hoy: 0
Total de visitas: 10766