Las autoridades venezolanas podrían afrontar sanciones de Estados Unidos por lucrarse con la escasez de alimentos que ha exacerbado el hambre en el país sudamericano.

Legisladores estadounidenses de ambos partidos se pronunciaron a favor de la medida tras una investigación de The Associated Press que reveló que el tráfico de alimentos difíciles de encontrar se había vuelto un gran negocio en Venezuela, donde el ejército estaba en el meollo de los actos de corrupción.

El presionado presidente socialista, Nicolás Maduro, otorgó al ejército un control amplio y cada vez mayor sobre el suministro de alimentos al tiempo que la escasez aumentó la desnutrición este año.

«Cuando el ejército lucra con la distribución de comida mientras el pueblo venezolano sufre cada vez más hambre, la corrupción ha alcanzado nuevos niveles de perversión que no pueden quedar inadvertidos», dijo el senador demócrata Ben Cardin, de Maryland, miembro de alto rango de la Comisión de Relaciones Exteriores. El artículo de la AP publicado el mes pasado detalló la cadena de negocios sucios del ejército, entre ellos el pago de comisiones a generales por contratos de alimentos y sobornos para retirar los productos que llegan a puerto. Algunos de los alimentos se compran en Estados Unidos y algunos de los sobornos pasan por el sistema bancario de ese país. Fiscales federales de Estados Unidos investigan a altos funcionarios venezolanos, entre ellos miembros del ejército, para determinar si lavaron dinero — a través del sistema financiero estadounidense— procedente de irregularidades en los contratos de alimentos, afirmaron a la AP cuatro personas al tanto de las pesquisas. No se han presentado cargos.

La investigación de la AP sobre la corrupción en el suministro de alimentos bajo el gobierno socialista generó discusiones incluso entre venezolanos de izquierdas en el popular cibersitio Aporrea. «Miren el desastre que dejó Carlos Osorio en el Ministerio de Alimentación, y no hubo sanciones, sólo destitución del cargo», escribió Esmeralda García en Aporrea. «Comentar los abusos, atropellos, cobro de vacunas, que se cometen en la frontera es un tema rayado, porque es un secreto a voces pero nadie hace nada». La corrupción también ha provocado malestar entre las personas que hacen fila para conseguir alimentos en todo el país. Para Manuel Blanco, los funcionarios no tienen respeto por la gente y el pueblo, que intenta vivir alimentándose de sopa y bananas trituradas, es el afectado, señaló mientras aguardaba en una fila de horas para comprar arroz.