Durante más de dos siglos, los diferentes Gobiernos de Rusia han soñado con tener buenas relaciones con Estados Unidos sin entender nunca ni sus zares, ni sus líderes socialistas, ni los representantes de la perestroika que para Washington ‘buenas relaciones’ con algún país sólo significa su total sometimiento.
«Ahora somos un imperio y cuando actuamos estamos creando nuestra nueva realidad» (Karl Rove, ‘arquitecto’ de las guerras de George W. Bush).

Inclusive, las desastrosas y trágicas consecuencias para el pueblo eslavo de la ‘amistad’ con EEUU durante el Gobierno de Boris Yeltsin no pudieron mermar la fe de los líderes del país en Washington. Recién con la instalación del capitalismo en su forma casi salvaje, los rusos empezaron a darse cuenta de lo absurdo de sus sueños por tener relaciones de armonía con la única superpotencia en el mundo.

El olvidado fundador ruso de la ciencia de geopolítica, el general Alexéi Vandam Edrijin (1867-1933) ya había afirmado en su libro ‘Nuestra situación’ (1912) que «el mayor oponente del avance de los anglosajones para el dominio del mundo es la gente de Rusia» (los angloamericanos son parte de los anglosajones). También este autor advirtió que «es malo tener un anglosajón como enemigo, pero Dios prohíbe tenerlo como un amigo». Concluía Vandam profetizando que «los rusos solo deben contar consigo mismos». El tiempo está confirmando lo que dijo el general Vandam.

Basta analizar una reciente entrevista del especialista en geopolítica e inteligencia Bill Gertz con el director de la CIA, Mike Pompeo para darnos cuenta de lo correcto de las conclusiones de Vandam. El director de la CIA declaró que sean soviéticos o rusos siempre representarán «un peligro» para Occidente. Según Pompeo, los rusos tienen la costumbre de formar la opinión pública occidental a través de su propaganda y otros medios, «nosotros tenemos la obligación de hacerlos retroceder, derrotarlos o hacer todo lo posible para que sus acciones sean dolorosas para ellos y de esta manera reducir la magnitud de sus acciones» (Washington Free Beacon, 26-06-17)

En términos del director de la CIA Pompeo, no es EEUU el que está tratando de imponer su hegemonía ideológica, económica y militar al mundo entero.