La concesión es por 50 años y $ 1.200 millones Las dudas no alteran a empresas privadas

Es una lista de promesas. El contrato firmado entre el Estado ecuatoriano y la empresa de Dubái DP World, para la concesión del Puerto de Posorja, llena de ofrecimientos a la parroquia rural de Guayaquil. Una de las cifras más promocionadas es que la obra generará unos 1.000 empleos.

El presidente Rafael Correa organizó la firma de contrato para destacar la inversión que alcanzará los 1.200 millones de dólares. En el acto aprovechó para cuestionar a quienes critican la emisión de dinero electrónico y a los empresarios.

De ellos no todo fue malo, sobre todo considerando que el Consorcio Nobis -que abarca a 16 empresas- es el representante legal de la empresa de los Emiratos Árabes Unidos.

Correa, los ministros de Transporte, Walter Solís; coordinador de la Producción, Vinicio Alvarado, y otros funcionarios evadieron a la prensa y no informaron la fecha exacta del inicio de la construcción. Solo dijeron que, de acuerdo con el contrato que no fue mostrado, la construcción estará lista en tres años.

Ninguno habló de las denuncias en torno al nuevo puerto. Semanas atrás, por ejemplo, surgieron temores sobre el cierre de pequeños puertos ubicados en los alrededores de la megaobra.

Isabel Noboa, presidenta del Consorcio Nobis, sí habló. Luego de la firma del contrato, en el Salón Amarillo de Carondelet, la empresaria dijo que las acciones legales en contra de la construcción por una supuesta competencia desleal se resolverán ante las autoridades competentes. También destacó que el Gobierno no pondrá “ni un centavo”, todo proviene, dijo, del capital extranjero, en los 50 años de concesión.