Augusto Tandazo, experto energético, es uno de ellos. Él asegura que Manabí “está dormido”, al no exigir la construcción de la refinería en su territorio.

¿Es necesaria una nueva refinería en Ecuador?
 Es necesaria. Ecuador tiene un desfase de muchísimos años de producción de refinado para abastecer el consumo nacional. El 64 por ciento de combustibles que se consumen son importados.
¿Qué lugar es idóneo?
 El lugar no entra en discusión. Por una sencilla razón, el lugar ya fue fruto de estudios técnicos que se hicieron. No se puede innovar en cada momento. Es El Aromo de Manta, porque aparte de que hay estudios, existen 653 millones de dólares invertidos en la parte civil. Son inversiones en vías de acceso, campamentos, aplanamientos con infraestructura grande para soportar una refinería, que le costaron al Estado 303 millones de dólares. También, está hecho el acueducto La Esperanza, está funcionando, es más, se le están robando el agua porque eso está botado. Aparte que el Estado se gastó 395 millones de dólares en licenciamientos. ¿Qué hacemos con ese dinero?.
¿Por qué entonces no se define el lugar?
 El ministro de Energía dice que la localización no está establecida, que el inversionista podrá establecer el lugar del país que mejor le convenga. Eso significa que una refinería, catalogada como obra estratégica, se la construye donde le pegue la gana a una compañía privada y no donde el país la necesita, y tiene infraestructura y puede abastecer un mercado de productos.
Se planteaba que sea en Esmeraldas…
 No tengo nada contra de Esmeraldas, pero es una zona con enorme riesgo sísmico. Deben diversificar, ya hay en Santa Elena, por eso se escogió Manabí.
¿Qué desventajas habría de que sea manejada por un privado?
 El tema es grave. Al Estado, durante cientos de años, le ha tocado subsidiar el combustible.  Ahora que se le entrega al privado, cuál va a ser el precio del combustible. El sector privado va a recuperar inversión y ganancia. Con ese proyecto vamos a tener que pagar precios increíbles a futuro por los combustibles, lo que traerá un encarecimiento generalizado de la vida. El Estado tenía que asumir la inversión.
¿Falta voluntad política para pedir que la refinería sea en Manabí?
 A Manabí le tomaron del pelo y yo no vi gran respuesta de manabitas. El Gobierno dijo que en los terrenos de la refinería, de más de 500 hectáreas, harían una ciudad alimentaria y la gente en vez de enfurecerse, salía contenta. No les entiendo a la gente manabita. Eso (la refinería) es un polo de desarrollo y de seguridad energética para Ecuador, y para Manabí en particular. Manabí está dormido, qué podemos hacer.
Fuente: eldiario.ec
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