Será especialmente en el oeste del país donde «se puede esperar más violencia, no solo en la costa norte de Jalisco, sino también en la zona metropolitana de Guadalajara», dijo a EFE el investigador de la Universidad de Guadalajara, Fernando Espinoza.
Para este experto en temas de seguridad, aumentarán de nivel los enfrentamientos del narco en Guadalajara, capital de Jalisco, porque Alfredo Guzmán nació y se movía por Zapopan, uno de los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara, que suma 4,5 millones de personas.
Además, el secuestro a primera hora del lunes de Guzmán junto con otros cinco hombres en un restaurante del balneario de Puerto Vallarta, en Jalisco, prueba una férrea lucha por el control de plazas entre el cártel de Sinaloa, de Guzmán, y el Jalisco Nueva Generación, CJNG.
«Esto va a traer como consecuencia una guerra entre estos grupos como las que ya hemos vivido en muchas zonas de la República mexicana», valoró el experto.
Mario López Valdez, gobernador de Sinaloa, cuna de El Chapo, alertó también que el altercado conllevará más crímenes en este estado del noroeste del país por la relación de los secuestrados con esta región.
Para el especialista en seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, Javier Oliva, el suceso provocará un repunte de la violencia en el país, que en estos últimos meses ha llegado a las peores cotas registradas desde el arribo al poder del presidente Enrique Peña Nieto a fines de 2012.
Además, recordó que es parte de la lógica de los cárteles: «Detrás de la neutralización de un importante líder del crimen organizado (Joaquín Guzmán fue recapturado este enero) siempre vienen disputas, fracturas violentas en su absoluta mayoría», señaló a EFE.
El fiscal de Jalisco, Eduardo Almaguer, dijo este martes que detrás del secuestro se encuentra el CJNG, nacido en 2010 como una escisión del de Sinaloa.
Este grupo, liderado por Nemesio Oseguera «el Mencho», ha realizado numerosos ataques contra las fuerzas federales, como una emboscada del 19 de marzo del año pasado en la que murieron cinco gendarmes y dos civiles en Jalisco.

El Gobierno federal pone en marcha un operativo con miles de efectivos que, según Espinoza, no «ha debilitado» el CJNG ni permitido «aprehender ninguno de sus capos».
«Este cártel está intacto porque los jefes más renombrados siguen operando con toda la impunidad del mundo», remarcó el especialista, quien no obstante destacó que el cártel de Sinaloa sigue siendo el que «controla más terreno norteamericano».
Esta lucha de un cártel con creciente poder y otro que se aferra por mantener su posición ha desatado las especulaciones en México.
Oliva señala que puede tratarse de una lucha interna en el cártel de Sinaloa entre quienes defienden el histórico liderazgo de Ismael «el Mayo» Zambada, que compartía poder con Joaquín Guzmán, y quienes apoyan a los hijos del Chapo, Alfredo Guzmán, de 29 años, y su hermano mayor, Iván Archivaldo, alias «el Chapito».

Fuente: El Tiempo

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