Este jueves, los ciudadanos británicos están llamados a las urnas para votar en el referéndum que decidirá si Londres sigue siendo miembro o no de la UE. El eventual ‘Brexit’ sería el primer caso de salida de un país de la Unión Europea.
Una de las principales quejas sobre la UE es su complejidad burocrática. Los partidarios del ‘Brexit’ sostienen que las directivas de la Unión obstaculizan la economía y limitan la soberanía británica.
Para los euroescépticos, la UE es una fuente de gastos innecesarios, en la que el Reino Unido invierte unos 14.400 millones de dólares al año, alrededor del 0,5% de su PIB.
Otro argumento tiene que ver con la restricción de la migración, ya que los partidarios del ‘Brexit’ ven a los inmigrantes como una amenaza para el mercado laboral y una carga social.
De hecho, los líderes de la campaña a favor de que el Reino Unido abandone la Unión Europea ya han anunciado que endurecerían las condiciones para que los europeos se instalen en el país si ganan el referéndum.
«El derecho automático de todos los ciudadanos de la Unión Europea a venir a vivir y trabajar en el Reino Unido se terminará», indica el comunicado emitido a principios de junio por Michael Gove, ministro de Justicia británico; Boris Johnson, exalcalde de Londres, y Priti Patel, secretaria de Estado para el Empleo.
Por su parte, los que se oponen al ‘Brexit’ argumentan que la salida del país de la UE le costará mucho más caro que lo que gasta actualmente, y que cortar los lazos con sus socios europeos tendrá consecuencias catastróficas para la economía y el comercio del país. También señalan que abandonar la Unión pondrá en peligro la influencia de Londres en el mundo.

Fuente: RT