El fiscal general ante la Cámara del Crimen, Ricardo Sáenz, emitió un dictamen en el que apunta que su colega Alberto Nisman, fue víctima de homicidio, en enero de 2015, días después de denunciar a la entonces presidenta argentina, Cristina Fernández, por presunto encubrimiento de terroristas.

«Concuerdo con los apelantes en que el objeto procesal de esta causa hasta el momento, lo constituye la hipótesis de que Alberto Nisman ha sido víctima del delito de homicidio», señala el dictamen del fiscal.

En este sentido, Sáenz señala que la investigación debería ser proseguida por la Justicia Federal de Buenos Aires, «que es la que tiene la competencia más amplia para conocer y dilucidar cuál de todas las hipótesis implicadas resulta finalmente aplicable al hecho».

«De lo contrario se pondría en riesgo la legalidad y se afectaría la garantía del juez natural», añade.

 

El crimen

Nisman, que estaba a cargo de la investigación del atentado contra la sede de la mutualista judía AMIA, fue hallado muerto en su domicilio el 18 de enero de 2015, horas antes de comparecer en el Congreso para explicar la demanda contra Cristina Fernández por supuesto encubrimiento de terroristas iraníes.

El fiscal basaba su denuncia en el acuerdo de entendimiento suscrito entre Argentina e Irán en 2013 y que, según Nisman, implicaba encubrir a los sospechosos del ataque a la AMIA a cambio de impulsar el intercambio comercial de granos argentinos por petróleo iraní. Dicha denuncia fue finalmente archivada en mayo del año pasado.

 

Seguimientos

Asimismo, más de un año después, la investigación sobre la muerte de Nisman sigue estancada y sin un dictamen oficial sobre las circunstancias del deceso.

Es así que Sáenz se muestra convencido en su informe de que «ante la sola posibilidad» de que Nisman fuese «asesinado cuatro días después de esa denuncia» la investigación debería ser proseguida por la Justicia Federal y declarar así la incompetencia de la Justicia de Instrucción en la que se halla el caso.

El fiscal agrega que la tesis referida a que los estudios periciales realizados sobre las manos de Nisman y sobre el arma utilizada demuestran «que estamos en presencia de un homicidio».

Sáenz fue uno de los 10 fiscales que convocaron para el pasado 18 de febrero la marcha de «memoria y justicia» para recordar que hace 13 meses Argentina se «conmovía» con la muerte de quien investigaba el atentado terrorista «más brutal» que haya sufrido el país.

 

CIFRA

85

muertos dejó el atentado a AMIA en 1994.

Fuente: Diario La Hora

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