El costo de reconstruir los daños que dejó el terremoto del 16 de abril pasado, que inicialmente han sido estimados en $ 3.344 millones, se asemejan a lo que el país exportó el año pasado en banano y conservas de atún ($ 3.400 millones) o lo que juntas facturaron las tres principales cadenas de supermercados del país ($ 3.500 millones).
Dos meses después del sismo, el Gobierno anunció que ya ha gastado más de $ 200 millones en la emergencia.
Parte de esos gastos han sido atendidos con la línea de contingencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que comprometió $ 300 millones. “Son los créditos que nos aprueban, nos desembolsan, vamos justificando y recibimos más”, dijo el jueves el presidente Rafael Correa.

Fuente: AMÉRICA ECONOMÍA