El Municipio estudia un proyecto de la ATM para crear una entrada adicional en la ciudadela. Conllevaría dos expropiaciones. Vecinos prefieren otras ubicaciones.

Admite rotunda que los embotellamientos alrededor del Portón de las Lomas se han convertido en un “conflicto”, que afecta tanto a las 357 familias de la ciudadela como a quienes atraviesan la calle Cerros y la avenida Francisco Huerta para dirigirse hacia Urdesa norte, la Alborada, la Kennedy o los centros comerciales San Marino y Policentro. Así que ya ha lanzado su propuesta al Municipio.

En un informe al que ha accedido EXPRESO, la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) plantea dotar a la urbanización de un segundo ingreso. Concretamente en la calle 13 NO, perpendicular a la avenida Las Aguas.

El objetivo es “disminuir” los atascos que rocían de crispación y pitazos los cruces en las horas pico de la mañana y la noche. También contempla ensanchar la calzada e implantar una zona verde en la esquina de la Francisco Huerta y Cerros para que los vehículos giren con más facilidad hacia la entrada actual de la ciudadela, que alberga una flota de entre 800 y mil autos.

El Cabildo, tras emitir un requerimiento, está estudiando si la iniciativa es “necesaria”. Así lo confirma el director de Urbanismo, Avalúos y Ordenamiento Territorial, José Rubio, a este Diario. De hecho, él mismo ha firmado el documento junto al subdirector de Proyectos Específicos, Gino Mera, y el subgerente de la ATM, Javier Avilés. En el caso de que se apruebe, se enviarán “los oficios pertinentes” a las direcciones de Asesoría Jurídica y Obras Públicas.

Por el momento no han trascendido demasiados detalles técnicos del plan, que obligaría a expropiar el terreno de la calle 13 NO donde iría el acceso y parte de otro, entre Cerros y la Francisco Huerta. Tres familias cuidan este “por encargo de los dueños” y viven en su interior, en varias casetas ensambladas con tablones y lonas de plástico. Sus miembros, que se dedican a la venta de jaulas para aves, dicen desconocer el proyecto.

La administradora del Portón de las Lomas, Jeaneth Córdova, aboga por construir un segundo ingreso. Pero, “al igual que el Directorio”, cree que la ubicación fijada por la ATM no es la idónea debido al alto desnivel, de unos 6,5 metros, que se debería salvar. “Varias viviendas quedarían debajo de la rampa. Y eso no es justo”, apunta preocupada.

De modo que sugiere adecuarlo en la esquina inferior de Cerros, en un predio municipal que forma parte del bosque sendero Palo Santo. Sin embargo, Córdova subraya que se habilitaría en el límite, donde “solo hay rocas”, y recuerda que la asociación trabajó “duro” para que se valorase esta zona: “La urbanización ha mantenido ese espacio durante mucho tiempo, mientras el Municipio se lo ha cedido”.

Aunque sus diferencias con el colectivo se ciernen sobre varios temas de tránsito y seguridad vial, Arturo Coka, de la Comisión Técnica y Jurídica Portón de las Lomas, comparte el recelo de Córdova.

Está seguro de que levantar otra entrada en el lugar previsto por la empresa pública descongestionaría “bastante” el tráfico y serviría como vía de evacuación en caso de emergencia. Pero opina que la única manera de franquear el talud sin perjudicar demasiado a los moradores pasaría por “vaciar” y allanar la parcela entera. Una solución “demasiado cara”. A su juicio, la alternativa más idónea es “sincronizar” los semáforos e implementar un carril de salida, que desemboque directo en la Francisco Huerta.

Más allá de la opción que se aplique al final, el presidente del Directorio, Manuel Gárate, pone de manifiesto el problema de fondo, que, según él, la ATM también ha detectado: el “mal diseño” original del Portón de las Lomas.

“El ingreso está a escasos metros de un semáforo y una intersección con harto flujo. No hay una ciudadela a la que ahora le permitan estos accesos”, remarca.

Desde la Comisión Técnica y Jurídica Portón de las Lomas son más prudentes. Coka reconoce que “podría existir” una falencia en este sentido, pero insiste en que la ciudadela se construyó hace 25 años. Entonces “no se podía prever” el aumento de carros tan significativo que se iba a registrar en Guayaquil.

El más afectado: “No corten la soga por el lado más fino”

Hace dieciocho años, Galo Crosby compró el terreno de 700 metros cuadrados que ahora podrían expropiarle por completo para el segundo acceso al Portón. Allí residió hasta que lo transformó en una oficina. Su ilusión a futuro es levantar un bloque de departamentos, que le permita disfrutar de un cómodo retiro.

En declaraciones a EXPRESO, afirma que el Cabildo no se ha dirigido a él de forma oficial. Supo del proyecto el pasado 17 de enero, cuando unos técnicos acudieron al predio “con el fin de tomar mediciones”. Su hijo, a cambio, exigió una copia del documento que les habilitaba para proceder. Entonces descubrió el motivo de la visita.

“Existen otras posibilidades de menor impacto. Escribiré al Municipio para que considere reordenar el tránsito con una mejor señalización y ayudas visuales y electrónicas en puntos estratégicos. Así que apelo a su sensibilidad y criterio técnico. No corten la soga por el lado más fino y vean lo que más conviene a todos”, destaca contenido.

 

Fuente: El Expreso