Cada año, cientos de hijos de militares estadounidenses son víctimas de abusos sexuales, según datos del Departamento de Defensa norteamericano.

Los abusos son cometidos, en la mayoría de las ocasiones, por hombres alistados, revelaron el lunes los datos adquiridos de forma exclusiva por The Associated Press, y en segundo lugar por familiares de las víctimas.

Se evitó la publicación de la información que de forma intencionada pueda identificar a las víctimas para eliminar la posible ‘re-victimización’ de los inocentes”, afirmó el Pentágono en un comunicado.

Las cifras arrojan más luz sobre el abuso sexual a menores cometidos por militares, un problema de dimensiones inciertas, dada la falta de transparencia en los procesos legales militares.

Entre los años fiscales de 2010 y 2014 se produjeron al menos mil 584 casos documentados de abusos sexuales contra personas dependientes de las Fuerzas Armadas, según los datos. Los niños sufrieron agresiones sexuales de militares en 840 casos. Los familiares de las víctimas supusieron la segunda categoría más grande, con 332 casos.

La mayoría de los agresores enumerados fueron varones con rangos entre el E-4 y el E-6. Por ejemplo, en la Infantería de Marina y el Ejército de Tierra, esos rangos equivalen a cabos, sargentos y sargentos de primera. En 49 de los casos había oficiales implicados. Las víctimas, en la inmensa mayoría de los casos, eran niñas.

Las edades de agresores y víctimas, los lugares donde se produjeron los incidentes y la rama del Ejército que recibió la denuncia de abusos han quedado omitidos de los documentos. El Departamento de Defensa ha precisado, a través de un comunicado, que “se ha evitado publicar la información que pudiera, de forma intencionada, identificar a las víctimas para eliminar una posible ‘re-victimización’ de los inocentes”.

No está claro tampoco cuántos de los incidentes han derivado en acciones legales. Los señalamientos representan casos documentados de abusos sexuales denunciados al programa de Defensa de la Familia del Departamento de Defensa, que no monitorea procesos judiciales, según ha informado este último.