Desde el fruto hasta las hojas son aprovechados por los tsáchilas.

Los cocinan en agua, los asan en hornos de leña o los preparan tipo sudado con la hoja de la misma planta.
Se trata del plátano, producto con el cual se cocinan varias recetas de la gastronomía tsáchila y se va transmitiendo de generación en generación. Dentro de la gastronomía de los tsáchilas son varios los platos que se preparan a base de plátano.
Esta costumbre los acompaña desde que se radicaron en la zona de lo que hoy es Santo Domingo, hace más de 80 años.
 utilidad. La hoja de plátano (bacajúa, en tsafiqui) es uno de los elementos principales para cocinar.
Según la tradición de la comunidad tsáchila, se utilizan para vaporizar y asar los alimentos, especialmente pescados de agua dulce como la guaña, aunque en los últimos años también lo hacen con las tilapias, que suelen ser criadas en piscinas.
Según Cecilia Aguavil, comunera tsáchila, el plátano es muy importante en la dieta y alimentación de los nativos tsáchilas.
Explica que una de las creencias nativas que tiene este pueblo es que cuando se les da a los bebés desde muy pequeños, crecen fuertes y resistentes a muchas enfermedades
“Es fuente de muchas proteínas”, manifiesta Aguavil.
Cuenta además que hay múltiples maneras de preparar los plátanos, pero la más tradicional es majado y que para hacerlo se los cocina en agua y posteriormente se los aplasta con una piedra que el hombre tsáchila busca en el río o a su vez con un pedazo de pambil.
 GASTRONOMÍA. Con el pasar del tiempo, la mayoría de las familias tsáchilas usan cocinas tradicionales para preparar sus alimentos, sobre todo las nuevas generaciones, pero hay familias que aún conservan la costumbre de construir hornos con base en caña guadua, arena y carbón. Esta manera ancestral de cocinar se ha ido perdiendo con el tiempo, pero hay quienes, como María Aguavil, aún la conservan.
Todos los platos que preparan las mujeres de la etnia llevan su nombre en tsafiqui. Aguavil explica que, por ejemplo, Paka o el Ayampaco de guaña son dos de los más tradicionales.
La preparación de ambos se basa en aliñar únicamente con sal el pescado y posteriormente envolverlo con hoja de plátano para colocarlo sobre las cocinas de leña.
En unos 40 minutos estará listo para degustarlo con plátano asado.
Uno de los platos más comunes que preparan las mujeres tsáchilas es el Lucupi.
Se trata de una sopa echa a base de plátano tierno y que es muy apetecida, especialmente por los niños.
Otro de los platos que las mujeres tsáchilas preparan es el Chilimbibú. Para este se mezcla el
maíz y el maduro cocinado.
Ambos ingredientes son molidos a mano y la masa se envuelve con la hoja de plátano, la cual sirve para que el producto se cocine únicamente con el calor.
La yuca también forma parte de las recetas ancestrales que tienen los comuneros tsáchilas.
María Aguavil detalla que una vez que se ha evaporizado la masa, se le retira la hoja, se las corta en pequeñas raciones y se las sirve a los presentes. Este tipo de plato se hace en ocasiones especiales y es utilizado como postre; es un pequeño pastel, pero hecho con productos naturales y que la tierra les ofrece.
Por su parte, Manuel Calazacón manifiesta que al plátano lo mezclan con otros productos como la guanta, la carne de vaca, de cerdo, de pollo.
Calazacón añade que al plátano se lo puede acompañar hasta con el pescado, pero ante la falta de este último, lo combinan con alimentos, ingredientes o recetas tradicionales de los mestizos como las sopas o los enlatados.
Fuente: EL DIARIO