Los 11 militares retenidos en el pueblo de Sarayaku fueron liberados. Ellos fueron llevados, ayer, a Shell, en Pastaza y “se encuentran bien”, según un mensaje del ministro de Defensa, Ricardo Patiño, en su cuenta de Twitter.

Para la liberación fueron necesarias más de tres horas de reunión entre miembros de la comunidad con autoridades militares y el Gobierno. El presidente Rafael Correa habló de ‘secuestro’ de los uniformados.

El pueblo Sarayaku tiene otra perspectiva. Patricia Gualinga, dirigente de relaciones internacionales Sarayaku, indicó que no se efectuaron las coordinaciones para el paso de los militares por su territorio y se pidieron explicaciones.

La retención avivó el creciente conflicto entre el Gobierno y los indígenas de la Amazonía. Días antes, miembros de la comunidad shuar se enfrentaron a policías y militares en el campamento minero La Esperanza, parroquia de Panantza, en Morona Santiago.

Según los dirigentes indígenas, los shuar buscaban “recuperar su territorio luego del desalojamiento del 11 de agosto para dar paso a la explotación minera”.

El presidente de la República, Rafael Correa, no está de acuerdo con esa versión de los incidentes. Para él, los autores de esos ataques, que ocasionaron la muerte de un policía y heridas a siete uniformados, son presuntos miembros de grupos irregulares armados.