Día a día miles de niños salen a las calles para vender algún producto o pedir una moneda. Según la Secretaría de Inclusión del Municipio de Quito, aproximadamente 13.000 menores se dedican a estas actividades.

Se ubican en calles y parques, pero hay zonas que por sus características comerciales se han convertido en sitios donde prolifera esta situación.

Gabriel (nombre protegido), de 11 años, vende dulces en la avenida 6 de Diciembre acompañado de su hermana pequeña, de 8 años. Lo hace todos los días para “ayudar a mi papá; él también trabaja vendiendo pero más allá”, según comentó.

Camina por la vía ofreciendo su productos a jóvenes estudiantes y trabajadores que salen a comer por la zona. A ratos se sienta para descansar del sol, se da tiempo para molestar a su hermana; pero siempre la vigila y le coge la mano para cuidarla.
La dura realidad

Así como Gabriel, otros pequeños también llegan a esta y otras zonas de la ciudad para trabajar, cumplir con un ‘horario’ y esperar a que la gente les ayude.

Algunos incluso son obligados por sus padres o redes de trata quienes “han llegado a alquilarlos por entre 10 y 30 dólares para que vendan junto a otros comerciantes. La pena que causan los pequeños les permita vender más”. Así lo explicó Gabriela Quiroga, secretaria de Inclusión del Distrito.

“Hemos hecho operativos junto a la Dinapen en el que se evidencian estos casos. Hay menores que los alquilan para que vendan un día en las Naciones Unidas, otro en el Portal Shopping, después le puedes ver al mismo menor por el Túnel Guyasamín”, dijo.
Puntos críticos 

Varias zonas se han convertido en puntos de gran concentración de casos de trabajo infantil. Según Quiroga, estos, principalmente, se ubican en lugares de desarrollo comercial, alrededor de centros comerciales o zonas concurridas.

Según operativos e intervenciones realizadas durante el 2019, explica, se ha logrado identificar parte de esta presencia en alrededor de 10 sitios de Quito. Entre estos las avenidas Naciones Unidas, la 6 de diciembre, la Isabela Católica; La Mariscal, Solanda (La ‘J’), el Túnel Oswaldo Guayasamín, y en las cercanías de cuatro grandes centros comerciales (ver infografía).

La funcionaria explicó que esta concentración ocasionada por la afluencia de personas y el movimiento económico se pudo evidenciar con la apertura de un nuevo centro comercial en Carapungo. “Este punto, ahora, también es uno de los que ha presentado algunos casos de trabajo infantil”, aseguró.

TOME NOTA
Para denuncias de casos de trabajo infantil puede comunicarse al 02 395 2300 ext. 12269 / 12259.

Daniela Peralta, del Patronato Municipal San José, explica que esta problemática se incrementa por la permanente “ayuda” en las calle. Para ella, son las monedas, la comida o el “apoyo” que se brinda a niños que piden o compran en calle lo que lo convierte en un “negocio rentable”.

“No es un tema cultural, personas continúan utilizando niños para que vendan en las calles porque la gente les da”, dice.

Verónica Moya, secretaria técnica del Consejo de Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes del Distrito, explicó que es necesario generar políticas claras que permitan erradicar esta problemática.

“Buscamos contribuir en la elaboración de una ordenanza para la erradicación del trabajo infantil, que permita generar opciones de emprendimiento, capacitación y oportunidades para los padres. Buscamos que no se necesite mendigar”, dijo.

La experta, además, detalla que es necesario contar con datos claros que identifiquen estos casos y los discriminen. “Una cosa son niños que están en trabajo infantil y mendicidad y otra cosa es explotación laboral”.

Legislación

El artículo 91 del Código Penal tipifica como delito de trata de personas, en su numeral 3, a la “explotación laboral, incluido el trabajo forzoso, la servidumbre por deudas y el trabajo infantil”. En el artículo 92 establece la pena por cometer este delito de entre 13 a 26 años de prisión.

La normativa, el artículo 108, dicta que la persona que facilite, colabore, promueva o se beneficie al someter a mendicidad a otra persona, será sancionada con pena privativa de la libertad de diez a trece años.

Quiroga, explica, que el trabajo infantil camufla la trata de niños en las calles, “lo cual es un delito grave”. Cuenta que en una de las intervenciones que realizaron por trata de niños lograron llevar a la madre de la menor a la Unidad de Flagrancia; sin embargo, “salió el mismo día porque le dio pena al juez”.

Alejandra Arias, sicóloga educativa,  asegura que el daño en los menores es profundo. “Pequeños que se encuentran en estas situaciones de vulnerabilidad tienen que ‘madurar’ apresuradamente, de una manera inadecuada”, explicó.

Además, recuerda que las condiciones de vulnerabilidad en las que se encuentra el menor pueden hacerlo más susceptible a cargar estos problemas con drogas o alcohol. (ECV)

Ofrecen alternativas

Instancias municipales y organizaciones sin fines de lucro han trabajado constantemente para erradicar el trabajo infantil. Una de estas es el Centro del Muchacho Trabajador que se ha dedicado por más de 50 años a dar una nueva opción a niños en condiciones de trabajo o mendicidad infantil. Actualmente acoge a más de 370 niños, niñas y adolescentes desde los 2 años hasta bachillerato. Ahí cuentan con comida, realizan actividades lúdicas, tienen espacios de capacitación en oficios y se les ofrece apoyo a sus familias.  Otra institución es Hogar Para tus Niños, que acoge a pequeños que se encuentren en situaciones de vulnerabilidad.

Mientras que desde el Municipio, la Unidad Patronato Municipal San José ha realizado campañas de prevención e intervenciones de pequeños en trabajo infantil, para insertarlos a centros de apoyo. Trabaja con cuatro instituciones: Casa de la Niñez 1 (calle Chimborazo, entre 24 de mayo y Rocafuerte), Hogar de Paz (calle Hermano Miguel, junto UPC El Tejar), Guagua Quinde La Marsical (Juan León Mera y Colón) y Guagua Quinde Mercado Mayorista (Ayapamba y Teniente Hugo Ortiz).

Se brindan servicios de alimentación, integración educativa, atención sicológica –tanto para el niño como para sus padres-, acompañamiento pedagógico, atención médica y odontológica, procesos de cedulación y rehabilitación, en caso de existir consumo de drogas.  Según información de la institución municipal, en 2019 lograron atender a más de 1.196 niños en condicones de vulnerabilidad.

Fuente: lahora.com.ec