Los dueños de bares, karaokes y discotecas apostados en la ‘Zona Rosa’ de Machala están quebrados. Más de 100 días que sus negocios tienen las puertas cerradas para evitar la propagación del virus.

Ahora aún más entran en la desesperación, al conocer que el Comité de Operaciones de Emergencia nacional (COE) no los incluyó en las nuevas propuestas de la semaforización que regirá en el país durante el mes de julio de 2020.

Sin embargo, los propietarios de los locales de diversión nocturna para poder reactivarse económicamente, no precisamente en los negocios que tienen, sino que han buscado otras alternativas de subsistencia, porque están conscientes que esto de la pandemia no tiene fecha de terminación.

EMPRENDIMIENTO

Había pasado dos meses desde que le prohibieron abrir. No sabía qué hacer. Las deudas cada día seguían sumando y no tenía ingresos. Entonces decidió reinventarse para obtener algo de recursos a fin de poderse sostenerse económicamente.

Hablamos de Ángel Vallejo Cortéz, quien emprendió en la venta de verduras y frutas en las instalaciones de su discoteca llamada 7-11, donde hace tres meses y medio lucía llena de ciudadanos que iban por diversión.

Apenado dijo que el ataque de coronavirus fue un golpe muy bajo para su negocio y para el resto de personas que se dedican a estas actividades.

“El virus arruinó nuestra economía, porque los únicos ingresos son de la visita de los clientes que cada día llegaban para disfrutar entre amigos”, contó, mientras vendía cuatro toronjas a un comprador que visitó su negocio que está ubicado en las calles General Manuel Serrano entre Colón y Buenavista.

Se resigna a que hay que seguir adelante, porque no van a esperar que el Gobierno les solucione sus problemas. “Tenemos que buscar soluciones para llevar el alimento a nuestras familias. Hay que pagar deudas y la mejor opción que tuve es ponerme este negocio. Como tengo más espacio estoy acondicionando para un minimarket. Inicié con 1500 dólares”, expresó.

Los dueños de los establecimientos deben de pagar entre 500 y 600 dólares por arriendo, sumado al pago de impuestos y personal. En el caso de Ángel su local es propio. “Para todos los compañeros que están aquí es bien difícil que junten esa cantidad. La única alternativa es encontrar otra fuente de ingreso porque no sabemos cuándo mismo nos permitirán abrir”, refirió.

NEGOCIOS DE COMIDA

Pero no solo la suspensión de estos sitios de diversión ha perjudicado la economía de los empresarios, sino también a las personas que tienen locales de venta de comida.

“Cuando había movimiento de visitantes las mesas de la cevichería pasaban ocupadas de clientes. Como usted puede ver no hay ninguna. El virus nos afectó drásticamente”, narró Nancy Ureña, administradora de una cevichería que está situada en las calles Colón entre General Manuel Serrano y Eloy Alfaro.

La mujer comenta que tiene que pagar 500 dólares mensuales por arriendo. Dice que poco a poco está recuperándose de la crisis, aunque manifiesta que la situación sigue dura para la ciudadanía.

Ureña espera que las autoridades permitan retomar las actividades en esta zona turística de la capital orense.

MARCHA

Los propietarios de bares, discotecas, karaokes, night club, centro de tolerancia, licoreras, billares y afines anuncian una marcha pacífica para el este lunes 6 de julio. La concentración será en ‘Zona Rosa’, a las 10:00.

Al parecer la medida obedece a que el COE los excluyó en la reapertura de dichos establecimientos que no aparecen en la reactivación económica de la semaforización.

Fuente: diariocorreo.com.ec