Los activistas defensores de la embajada de Venezuela en Estados Unidos (EE.UU.), con sede en Washington, denunciaron que se incrementó el asedio al que son sometidos desde hace casi un mes, con el corte del servicio de agua potable al edificio.

Sin luz y ahora sin agua

“Ahora el Gobierno de EE.UU. ha cortado el agua en la Embajada de Venezuela para hacernos salir. No hay electricidad, no hay agua, poca comida”, denunció Medea Benjamin, cofundadora de la organización feminista y pacifista Code Pink, en su cuenta de Twitter.

Alrededor de 15 activistas se mantienen dentro del recinto desde mediados de abril pasado para impedir que Carlos Vecchio, el “representante” del diputado opositor Juan Guaidó, quien se autoproclamó presidente interino venezolano, se apodere de la embajada.

Luego de romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos, el presidente Nicolás Maduro, pidió en enero pasado a todo el personal diplomático venezolano regresar a su país, ante lo cual seguidores de Guaidó hicieron pública su intención de ocupar la legación.

Code Pink recordó que están dentro de la embajada, con permiso de diplomáticos venezolanos, “para protegerla de la toma de control por parte de las fuerzas de la oposición (venezolana), como parte del golpe de Estado orquestado por EE.UU.”.

Resaltó que a partir del primero de mayo, “una turba” de simpatizantes de Guaidó mantiene en las afueras del recinto un asedio, bloqueando el acceso de alimentos y otros enseres para los activistas.