Socorristas y supervivientes desesperados escarbaban entre los escombros este lunes en busca de personas atrapadas tras el potente sismo en Ecuador, el peor en 40 años y que dejó unos 350 muertos, más de 2.000 heridos y una estela de destrozos en la costa del país.

Entre lágrimas, removían con las manos placas de cemento y hierros retorcidos con la esperanza de hallar a sus seres queridos. Y aunque para muchos las noticias eran malas, las tareas de rescate y evacuación daban sus frutos.

Una niña que llevaba 20 horas atascada bajo los restos de un edificio fue recuperada «milagrosamente» con vida en Pedernales, epicentro del sismo que el sábado impactó en particular a la provincia de Manabí, entre otras zonas costeras, reportaron medios locales.

También la madrugada de este lunes bomberos llegados de Quito celebraron en Twitter el rescate de tres personas de entre los escombros en el barrio Tarqui, en Manta, a unos 180 km de Pedernales y otro de los sitios más golpeados por la catástrofe.

Pese a los esfuerzos, las autoridades reportaron un aumento de los muertos. «Tenemos lamentablemente que informar que estamos bordeando las 350 personas fallecidas, el número de heridos también se ha incrementado», dijo este lunes el ministro coordinador de Seguridad, César Navas, en declaraciones al canal de televisión Teleamazonas.

El anterior balance, de 272 muertos y 2.068 de heridos, había sido dado el domingo por la noche por el presidente Rafael Correa, que este lunes recorría las ciudades de Pedernales, Portoviejo, Jama y Canoa, todas muy dañadas.

«Seguramente el número aumentará y probablemente en forma considerable», había advertido el domingo el mandatario al regresar del Vaticano, donde estaba cuando se produjo el terremoto.

Ayuda por aire, tierra y mar

La ayuda internacional empezaba a llegar al país para reforzar las tareas de rescate que continúan pese a la falta de luz eléctrica en algunas zonas.

El canciller ecuatoriano, Guillaume Long, detalló este lunes en Twitter que han llegado rescatistas y expertos de Venezuela, Colombia, Perú, México, Cuba, Bolivia, Chile, Suiza y España.

«Trabajaremos cooperación para post-rescate», dijo Long en la misma red social.

Expertos internacionales, barcos con agua potable, aviones con maquinaria para remover restos, camiones con ropa, útiles de aseo, medicinas y alimentos partieron desde la capital y otras ciudades ecuatorianas, así como de Colombia, Venezuela, Bolivia, Chile y Cuba, dijeron las autoridades.

«Tenemos las líneas de financiamiento respectivas del Banco Mundial, del BID y demás. Son aproximadamente 600 millones de dólares que existen para poder enfrentar esta situación tan dura para nuestro país», apuntó el ministro Navas.

Fuente: Diario El Universo.