Con actividades creativas y las ganas de ayudar, esmeraldeños y manabitas recolectan agua, ropa y víveres no perecibles para sus coterráneos de esas provincias, las más afectadas por el terremoto de magnitud 7,8 en la escala de Richter que sacudió el país, el sábado pasado.

Al son de ritmos tropicales, un grupo de jóvenes con bongós y maracas llamaban la atención de conductores y transeúntes que circulaban por las calles Venezuela y Lorenzo de Garaycoa. Aprovechaban la música para bailar y con carteles pedían donaciones para los afectados de Esmeraldas.Aquellos que no tenían víveres entregaban algunas monedas. La actividad es organizada por Palenke, el pensamiento del pueblo afroecuatoriano del Guayas, que articula 50 organizaciones de derecho en Guayaquil, en coordinación con el Centro Cultural Afro de Guayaquil, que se encuentra en el mismo sector.

Ligner Napa, secretaria de la organización, explicó que esta campaña se inició el martes y que alrededor de una veintena de organizaciones y familias se han acercado a donar agua, víveres y sillas de ruedas.

Lo recaudado irá para los afectados en Muisne y Chamanga. El envío está siendo coordinado con las autoridades de Esmeraldas, según Napa.

Manuel Santos, dueño del restaurante Casa Manaba, en la Alborada, comentó que desde hoy ofertará a través de las redes sociales una rebaja en los precios de sus platos para atraer a más clientes y que, a cambio, den algún donativo.

Santos y su esposa, Marianela Orlando, portovejenses residentes en Guayaquil, tenían previsto reunirse anoche con amigos manabitas para planificar la ayuda a los coterráneos.

La pareja, que viajó a Portoviejo la noche del terremoto para ver a sus familiares y amigos, expresó que las escenas son desgarradoras. “Llegamos ayer (martes). Pero en la madrugada seguíamos colaborando, trabajando, cremando cadáveres de familiares y amigos más cercanos porque no se los puede enterrar”, expresó.

La Sociedad de Beneficencia Manabita también se ha movilizado a Portoviejo con ayuda para los afectados. El presidente de la institución, Miguel Caicedo, se trasladó ayer con 170 yardas de tela, mascarillas y víveres para los damnificados.

En la 29 entre la O y la Ñ, voluntarios del Ministerio Evangelístico Pentecostés Nuestro Señor Jesuscristo hacían kits de alimentos (agua, arroz, aceite, sal, azúcar, atún, sardina, galletas) y de vituallas (papel higiénico, toallas sanitarias, pañales, pasta, cepillos) para los afectados de ambas provincias.

El domingo llevarán la ayuda a unas 500 familias en Manabí, señaló el pastor Francisco Moreno. A uno de los voluntarios, William Barrera, le comunicaron ayer que unos primos fallecieron en el terremoto, en Pedernales. “Me siento impotente con la noticia, pero solo me resta ayudar”, expresó.

Integrantes de la iglesia Adventista y jóvenes graduados del colegio Otto Arosemena también recaudan donaciones, en la 38 y Oriente y la 38 y la Ch. El primero ha entregado tres camiones a Chone, Calceta, Canuto y hoy harán otra entrega a Manta y Tarqui; mientras que los jóvenes irán mañana a zonas de Manabí y Los Ríos.

Fuente: Diario El Universo.