Terremoto, tsunami, ciclón o inundaciones… el riesgo de que un evento natural se convierta en un desastre depende de la intensidad de este pero también de la preparación para hacer frente a situaciones extremas.

El Informe sobre Riesgo Mundial (World Risk Report 2016) elaborado por el Instituto de Medioambiente y Seguridad Humana de la Universidad de Naciones Unidas, en colaboración con la Universidad de Stuttgart, evalúa la situación de los países ante los desastres naturales. Y según sus datos, España tiene un riesgo muy bajo. En concreto, nuestro país ocuparía la posición 143, de un total de 171, lo que implica que estamos entre los 30 mejor preparados del mundo.

Un desastre ocurre cuando un evento natural extremo golpea a una población vulnerable. El índice de Naciones Unidas muestra que las zonas con más alto riesgo son Oceanía, el sudeste de Asia, América Central y del Sur y el Sahel. Países como las Islas Salomón (puesto 6 en el índice) o Papúa-Nueva Guinea (10) están muy fuertemente expuestos a los peligros naturales y son, además, muy vulnerables por su situación económica y social.

Infraestructuras
Australia es un ejemplo de cómo un país expuesto a sequías, terremotos y aumento del nivel del mar reduce el riesgo de desastre gracias a sus infraestructuras (energía, telecomunicaciones, transportes, salud, abastecimiento de agua y alimentos, finanzas y seguros, Administración Pública y medios de comunicación).

Aún así, no se puede compensar por completo el riesgo; es el caso de Japón, que a pesar de su inversión en prevención muestra una exposición extrema a terremotos e inundaciones y, por ello, ocupa el puesto 17. Liberia (56) o Zambia (66) muestran la situación inversa; están débilmente expuestos pero cualquier evento natural puede acabar en desastre por la falta de infraestructuras. Los países con menor riesgo de desastre son Arabia Saudita (169), Malta (170) y Qatar (171).

Fuente: ABC

Visitas de hoy: 0
Total de visitas: 624