El depuesto presidente Evo Morales denunció el allanamiento de su casa y dijo que eso muestra el “abuso con que actúan” los que han tomado el poder en Bolivia.

Después del golpe de Estado obligaron a sacar regalos de la Residencia, por lo que fueron trasladados por colaboradores al departamento donde vivía en La Paz en anticrético”, escribió el martes Morales a través de su cuenta de Twitter, luego de conocerse que la misma jornada autoridades policiales y judiciales habían allanado y precintado su vivienda en La Paz.

Añadió que “a la espera de su traslado al Museo de Orinoca. Hoy lo allanaron como una muestra del abuso con que actúan”.

En otro tuit, recordó que “sigue la persecución política: las semanas pasadas asaltaron mi casa en Cochabamba, robaron y quemaron mis pertenencias”.

Medios locales mostraron imágenes de la intervención de policías y fiscales en el operativo, además del precintado de la vivienda, Nº 80 de la calle 31 de la zona Achumani, en el sur de la ciudad de La Paz, conocida por los vecinos como “la casa de Evo”. Además, citando a los vecinos, reportaron que fueron obligados a retirar las cámaras de seguridad que pudieron haber develado el movimiento que había en la casa.

El periódico Página Siete logró acceder al interior de la casa durante el allanamiento, y en el recorrido por los tres pisos, se observan gran cantidad de regalos de particulares, organizaciones, instituciones, personalidades y expresidentes de otros países que le hicieron a Morales.

El fiscal Rudy Terrazas, según medios locales, informó que al interior de esa vivienda se encontró documentación, una laptop y una computadora de escritorio, objetos que fueron custodiados para su investigación.

“Va a ser cotejada adecuadamente una laptop y el CPU que va a pasar al perito y a custodia para buscar qué elementos se encontraban en estos equipos para relacionar con el proceso que sigue en el delito de terrorismo y sedición”, señaló.

El 10 de noviembre, Morales tomó la decisión de dimitir a la Presidencia de Bolivia para que la entonces oposición, ahora en el poder, “no sigan persiguiendo a mis hermanos, dirigentes sindicales”, “no sigan quemando las casas” de funcionarios públicos y dejen de “secuestrar y maltratar” a los familiares de los líderes indígenas.

Tras asumir el poder, Jeanine Áñez, autoproclamándose presidenta de Bolivia, —para muchos un golpe de Estado por no haber cumplido la ley— denunció a Morales el 22 de noviembre por los delitos de sedición y terrorismo y lleva a cabo una persecución contra individuos y organizaciones de izquierda, a las que cataloga de terroristas. La indagación del Ministerio Público aún da sus primeros pasos.

Morales, exiliado en México, pero de momento se encuentra en Cuba en un viaje corto, pese a que el órgano electoral ahora en manos del gobierno de Áñez ha vetado su candidatura en los comicios presidenciales, previstos para marzo del 2020, tendrá una participación activa en el futuro del país andino, ya que ha sido nombrado jefe de la campaña del partido Movimiento Al Socialismo (MAS).

 

Fuente: hispantv.com