Los ciudadanos necesitan estar informados. Y más aún en medio de esta emergencia sanitaria que está viviendo el mundo, donde las muertes y los contagios son a diario.

Por ello, los periodistas y comunicadores juegan un rol importante para recoger toda la información relacionado a la COVID-19 en territorio.

Al igual que lo médicos que están salvando vidas, los reporteros tienen que estar también en la primera línea para recoger esas historias, donde los integrantes de una familia han perdido la vida por esta pandemia.

En ese contexto, el Colegio de Periodistas de El Oro (CPO) reveló que son cinco socios que han contraído el coronavirus. La mayoría en el ejercicio de sus funciones. Otros cuatro en cambio fallecieron en menos de tres meses. No se revelaron los detalles de sus decesos.

Estos datos encendieron las alarmas al directorio del gremio periodístico. La licenciada Tania Alvarado Porras, presidenta del CPO, declaró a DIARIO CORREO que al conocer la situación de sus agremiados buscó ayuda para precautelar la vida y la salud. No solo de los que presentaron algún síntoma relacionado con el virus, sino también para el resto que está en situación de vulnerabilidad y que no están trabajando para ningún medio de comunicación.

Alvarado indicó que hay un tema muy preocupante en la situación laboral de los trabajadores de la comunicación. “No todos los dueños de los medios tienen la misma filosofía de poder sensibilizarse ante sus empleados. Ahora se requiere varias herramientas de trabajo para cumplir con los protocolos de bioseguridad para ejercer su trabajo en el campo”, refirió.

Explicó que el CPO estuvo desde el principio de la emergencia, una campaña de exhortación a los representante de los medios con la finalidad de darles todas las garantías de seguridad para que puedan realizar las coberturas.

“En algunos casos si hemos recibido respuestas, en otros casos no las habido. También no solo se puede hablar de salud, sino de la situación económica, donde algunos socios están impagos desde el mes de enero. Son empresas que tienen muchos años en el negocio y que no pagan a sus empleados”.

“Los mismos periodistas han tenido que sacar plata de sus bolsillos para comprar sus propias mascarillas. Eso es inaudito. Debe de existir conciencia y sensibilidad. Todo el mundo habla que vivimos una nueva era, pero es mentira, porque hay un egoísmo muy grande”, manifestó la dirigente.

Contó que a finales de marzo hicieron una campaña de entrega de dióxido de cloro que, a decir de Alvarado es un producto que aún no es aprobado por el Ministerio de Salud, pero que si ha dado resultado favorables entre los socios que estuvieron contagiados.

“Hemos visto testimonios de los mismos médicos que nos han garantizado que el producto es efectivo. De hecho los cinco compañeros que se suministraron el producto, están en excelentes condiciones”, aseguró.

Para socios y no socios del colegio, mascarillas, protectores facial y el dióxido de cloro, telemedicina. Además de canastas de víveres.

SOCIOS DEL CPO

De su parte, la licenciada Martha Contento, reportera de TV Oro y corresponsal de Canal Uno en El Oro, dijo que el ejercicio profesional en el marco de esta pandemia conllevó a reforzar las medidas de protección para el levantamiento de la información en las zonas críticas: los hospitales.

Al ser consultada si ha tenido temor a contagiarse, debido a que contó que ha estado trabajando sin descanso, señaló: “Como todo ser humano siente temor. Claro que lo he tenido. Más que todo al no saber en qué lugar te vas a infectar. Pero para cualquier duda nos hicimos una prueba con Richard Cevallos, porque andamos juntos en las coberturas. Salió negativo”, subrayó.

En el factor económico, añadió que su jefe ha tenido que prestar dinero para pagar los sueldos. “Usted sabe que los medios se mantienen de la publicidad. Y si no la hay, no hay ingresos”, concluyó Contento.

“Han sido pocos los periodistas que se han contagiado, pero lamentablemente han fallecido en nuestra provincia. Sin embargo eso nos conlleva que no nos descuidemos ningún solo centímetros para contagiarnos. Nosotros estamos iguales que los médicos, policías y los militares”, refirió en cambio el licenciado Luis Suárez, periodista de Diario Opinión.

El socio del CPO agradeció la gestión y preocupación que ha tenido la presidenta del colegio hacia los agremiados. “Las mascarillas, los protectores faciales y el dióxido de cloro es una gran ayuda para los que estamos en el terreno”, manifestó.

Daniel Durán Apolo, periodista de MP Noticias, quien se recuperó del coronavirus

“Existió una cierta marginación y bullying, no tenemos la culpa de habernos enfermado”

Luego que el licenciado Daniel Durán Apolo, periodista de MP Noticias y colaborador de Diario El Nacional se recuperara del coronavirus, narró los momentos críticos que vivió durante 34 días.

A inicios de la emergencia decretada en nuestro país, decidió asilase en su oficina (convirtió ese espacio en su nuevo hogar), debido a que estaba expuesto en el día a día de las coberturas, porque no quería poner en riesgo la salud y la vida de sus seres queridos.

“Cuando iba a las casa de mis padres, a ver la merienda, conversaba con ellos a cuatro metros de distancia. Esto era de vez en cuando”, comentó.

Fue el 1 de mayo que empezó a sentir dolor muscular. En el día dos sintió algo más fuerte y el tercer día amaneció con fiebre. Ante los síntomas relacionados con el coronavirus acudió al médico. Eso fue en horas de la mañana. Por la noche ya tenía los resultados: dio positivo para la COVID-19.

Al preguntarle dónde su pudo haber contagiado, responde que se infectó posiblemente cuando asistió a una cobertura del municipio local, donde hubo mucha gente.

“Con los resultados ahí me aislé aún más. No salía para nada. Lo que hice es llamar a las personas que estuvieron conmigo en los últimos cinco días para tomen las medidas respectivas. Mi intención era que ellos sean conscientes y no pongan en riesgo a sus familias”, expresó.

Daniel narra que la enfermedad no es igual para todos. Dice que vivió dos días duros. “Yo creo que la enfermedad no solo te ataca, sino no la salud mental es mucho más fuerte. Es algo brutal, que terminas acabando mentalmente”, confesó.

Pese a que Daniel es asegurado, nunca recibió atención médica dentro de los 15 días por parte de la de red de salud pública. Nunca lo llamaron confiesa. Su hermano lo apoyó a través de su esposa que es médica. Entre las medicinas que se suministró estuvo umbral, paracetamol, vitamina C, entre otros. Eso le ayudó a calmar el malestar.

“Cuando estuve bien mal tomé dióxido de cloro por dos días. Pero lo dejé, porque empecé a sentir un efecto secundario con un dolor de cabeza que era insoportable. Luego seguí tomando lo que es medicina”, explicó, aunque cree que su recuperación se debió a un gran porcentaje al dióxido de cloro que entregó Tania Alvarado, presidenta del CPO.

Luego que el periodista con más de 10 años en el ejercicio periodístico sintió mejoría en su salud, al día 20 volvió hacerse otra prueba que dio negativa. Sin embargo para despejar cualquier duda, a los 8 días se sometió a una tercera prueba que también arrojó negativa. Eso lo alivió y continuó haciendo lo que más le gusta: recoger historias y conversar con los ciudadanos que necesitan dar a conocer sus problemáticas en cualquier ámbito.

Finaliza diciendo que en los 34 días que se mantuvo aislado de la sociedad, esta enfermedad le dejó muchas experiencias, pero al mismo tiempo se dio cuenta que el virus está acompañado con la discriminación y la xenofobia. “Existió una cierta marginación y bullying. Piensan que somos malos, pero no tenemos la culpa de habernos enfermado”, agregó.

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