Por:  Diego C. Delgado Jara

PRIMERA RAZÓN O RESPONSABILIDAD ¡Ninguna autoridad, ningún ciudadano, ni siquiera el presidente de la República, está sobre la Constitución y la ley! El Art. 426, inciso primero, de la Constitución determina que “Todas las personas, autoridades e instituciones están sujetas a la Constitución.” El Art. 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos prescribe que “Todos son iguales ante la ley.” ¡Nadie está libre de responsabilidades, POR ACCIÓN u OMISIÓN, menos en casos de corrupción o delitos tipificados! En este sentido el Art. 233 de la Constitución de la República establece de manera precisa e imperativa el siguiente mandato: “Ninguna servidora ni servidor público estará exento de responsabilidades POR LOS ACTOS realizados en el ejercicio de sus funciones, O POR SUS OMISIONES, Y SERÁN RESPONSABLES ADMINISTRATIVA, CIVIL Y PENALMENTE por el manejo y administración de fondos, bienes y recursos públicos.” “Las servidoras y servidores públicos y los delegados o representantes a los cuerpos colegiados de las instituciones del Estado, estarán sujetos a las sanciones establecidas POR DELITOS DE PECULADO, COHECHO, CONCUSIÓN Y ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO. La acción para perseguirlos y las penas correspondientes serán imprescriptibles y, en estos casos, los juicios se iniciarán y continuarán incluso en ausencia de las personas acusadas. Estas normas también se aplicarán a quienes participen en estos delitos, aun cuando no tengan las calidades antes señaladas.” ¡Irse a esconder bajo la cama o en un ático de Bruselas, Bélgica, no le exonera de culpa ni limpia de responsabilidades a ninguna persona, menos aun cuando todas las decisiones fueron adoptadas expresamente por esa persona, o que debían cumplir sus dependientes, a los que trataba con su prepotencia peor que a sirvientes! ¡Con las mayorías legislativas de origen fraudulento, con las que dictó leyes a su amaño, estaba seguro que había anulado a las instituciones que debían ejercer la fiscalización y el control político y que el pueblo atemorizado jamás le tomaría cuentas; pero, no obstante, un día, ese pueblo, exigiría Justicia! ¡Esta es una primera responsabilidad! ¡Nadie está sobre la Constitución ni la ley! ¡Peor si es la autoridad máxima de un país con todas las atribuciones jurídicas acumuladas en sus manos! SEGUNDA RAZÓN O RESPONSABILIDAD Rafael Correa, con la ayuda de la Secretaría Nacional Jurídica de la Presidencia, y la obediencia total de sus mayorías legislativas subordinadas y de carácter fraudulento, acaparó todas las atribuciones constitucionales y legales que pudo, y si cedió por entera VOLUNTAD SUYA al vicepresidente Glas, alguna o muchas atribuciones, y han habido graves irregularidades -como ya lo conoce el país-, se les debe aplicar a los DOS SIAMESES DEL PODER lo determinado en el Art. 42, numeral 1, literal b, y el Art. 23, inciso segundo, del Código Orgánico Integral Penal, COIP, aprobado por los propios asambleístas de Alianza País o fascismo del siglo XXI, y que determina, respecto a eventuales infracciones, delitos o posibles responsabilidades penales, lo siguiente: El Art. 42, numeral 1, literal b, del Código Orgánico Integral Penal, establece que SON AUTORES “1.b. Quienes no impidan o procuren impedir que se evite su ejecución teniendo el deber de hacerlo.” Por su parte el Art. 23, inciso segundo, del mismo Código Orgánico Integral Penal, COIP, reproduce lo que antes del 2014, consagraba el Art. 12 del anterior Código Penal, que decía y está vigente: “NO IMPEDIR UN ACONTECIMIENTO, CUANDO SE TIENE LA OBLIGACIÓN JURÍDICA DE IMPEDIRLO, EQUIVALE A OCASIONARLO.” TERCERA RAZÓN O RESPONSABILIDAD ¡Estas regulaciones legales de carácter penal, insoslayables e inevadibles, establecen las responsabilidades en lo jurídico, político, económico, moral, de Correa y Glas! ¡Ninguna autoridad ni ciudadano, menos al presidente y vicepresidente de la República, están sobre la ley y carece de responsabilidades! ¡Ellos tenían la obligación constitucional y legal, y las posibilidades fácticas de impedir los ilícitos que se denuncian y de aquellos que todavía no se revelan! ¡Es evidente que aparecen como las cabezas visibles de la mayor delincuencia organizada del Ecuador en toda su historia, bajo su entera y absoluta voluntad! ¡No solo que no impidieron sino que fueron los promotores de las contrataciones que hoy el país contempla absorto e indignado! ¡Todo lo tapaban con la mañosa, mentirosa y obsesiva publicidad enmarcada en los conocidos métodos de Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del nazismo! ¡La mayor parte de irregularidades y escándalos de corrupción se han producido en las áreas estratégicas del país que estaban a cargo exclusivo de Rafael Correa y Jorge Glas! ¡El argumento de “yo no he firmado ningún contrato” es pueril y jurídicamente inconsistente y risible! ¡No señor, todos los ministros y miembros de los Directorios de todas las empresas públicas del Ecuador fueron nombrados por Rafael Correa! Según el Art. 147, numeral 9, de la Constitución, es atribución exclusiva e intransferible de la Presidencia de la República “Nombrar y remover a las ministras y ministros de Estado y a las demás servidoras y servidores públicos cuya nominación le corresponda.” ¡Por lo que todo ministro era su delegado personal de absoluta confianza y libre remoción, y cumplía las órdenes expresas de Correa, incluso y sobre todo cuando firmaban los contratos! ¡Para ello contaba además con la participación de Contralor, Fiscal, mayorías legislativas, y hasta Jueces propios! En cuanto a los Directorios de todas las empresas públicas del país, los tres delegados de esos organismos solo los nombraba el propio presidente de la República. Así lo determina el Art. 7 de la Ley Orgánica de Empresas Públicas, publicada en el Registro Oficial Nro. 48, del viernes 16 de octubre del 2009, cuando señala que sus integrantes son: “1. La ministra o ministro del ramo”, que lo nombra en forma exclusiva el presidente. “2. El titular del organismo nacional de planificación”, que también designa el presidente. “3. Un miembro designado por la Presidenta o Presidente de la República.” ¡Es decir todos los miembros, de todos los directorios, de todas las empresas públicas del país, sin excepción alguna, con las leyes confeccionadas por el fascismo del siglo XXI, solo los nombra el Presidente de la República! ¡Y ahora dice que él no ha sabido nada ni responde por ninguno de los miles de negociados consumados en los años de la primera etapa del fascismo del siglo XXI! ¡El jefe de la banda alega que no ha sabido nada, que no se acuerda de nada! ¡Al Capone, el jefe de la mafia de Chicago, demostró siempre mayor integridad y mejor memoria! CUARTA RAZÓN O RESPONSABILIDAD LOS ENCARGOS DE CORREA A GLAS ¡Con la Constitución, la ley y documentos firmados en la mano no existe posibilidad alguna de equivocarse! Por ello adquiere mayor trascendencia el Decreto Ejecutivo Nro. 15, expedido por Rafael Correa el 4 de junio del 2013, para encargarle EN FORMA EXCLUSIVA a Jorge Glas todo lo que quería que le hiciera (como su operador y encubridor político y económico, y hasta uno de sus fundamentales tesoreros), conforme está publicado en el Registro Oficial Nro. 21, del lunes 24 de junio del 2013, cuando en el Art. 3 ordena en forma explícita y encarga a Jorge Glas el manejo siguiente: “Los Ministerios de Electricidad y Energía Renovable; Recursos Naturales No Renovables; Telecomunicaciones y Sociedad de la Información; Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca; Relaciones Laborales; Transporte y Obras Públicas; Industrias y Productividad, Turismo, Comercio Exterior, Ambiente, y la Secretaría Nacional del Agua, en el ámbito de sus competencias, COORDINARÁN LA FORMULACIÓN Y EJECUCIÓN DE SUS POLÍTICAS CON EL VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.FRENTE A LA CORRUPCIÓN: RESPONSABILIDADES JURÍDICAS DE RAFAEL CORREA Diego C. Delgado Jara PRIMERA RAZÓN O RESPONSABILIDAD ¡Ninguna autoridad, ningún ciudadano, ni siquiera el presidente de la República, está sobre la Constitución y la ley! El Art. 426, inciso primero, de la Constitución determina que “Todas las personas, autoridades e instituciones están sujetas a la Constitución.” El Art. 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos prescribe que “Todos son iguales ante la ley.” ¡Nadie está libre de responsabilidades, POR ACCIÓN u OMISIÓN, menos en casos de corrupción o delitos tipificados! En este sentido el Art. 233 de la Constitución de la República establece de manera precisa e imperativa el siguiente mandato: “Ninguna servidora ni servidor público estará exento de responsabilidades POR LOS ACTOS realizados en el ejercicio de sus funciones, O POR SUS OMISIONES, Y SERÁN RESPONSABLES ADMINISTRATIVA, CIVIL Y PENALMENTE por el manejo y administración de fondos, bienes y recursos públicos.” “Las servidoras y servidores públicos y los delegados o representantes a los cuerpos colegiados de las instituciones del Estado, estarán sujetos a las sanciones establecidas POR DELITOS DE PECULADO, COHECHO, CONCUSIÓN Y ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO. La acción para perseguirlos y las penas correspondientes serán imprescriptibles y, en estos casos, los juicios se iniciarán y continuarán incluso en ausencia de las personas acusadas. Estas normas también se aplicarán a quienes participen en estos delitos, aun cuando no tengan las calidades antes señaladas.” ¡Irse a esconder bajo la cama o en un ático de Bruselas, Bélgica, no le exonera de culpa ni limpia de responsabilidades a ninguna persona, menos aun cuando todas las decisiones fueron adoptadas expresamente por esa persona, o que debían cumplir sus dependientes, a los que trataba con su prepotencia peor que a sirvientes! ¡Con las mayorías legislativas de origen fraudulento, con las que dictó leyes a su amaño, estaba seguro que había anulado a las instituciones que debían ejercer la fiscalización y el control político y que el pueblo atemorizado jamás le tomaría cuentas; pero, no obstante, un día, ese pueblo, exigiría Justicia! ¡Esta es una primera responsabilidad! ¡Nadie está sobre la Constitución ni la ley! ¡Peor si es la autoridad máxima de un país con todas las atribuciones jurídicas acumuladas en sus manos! SEGUNDA RAZÓN O RESPONSABILIDAD Rafael Correa, con la ayuda de la Secretaría Nacional Jurídica de la Presidencia, y la obediencia total de sus mayorías legislativas subordinadas y de carácter fraudulento, acaparó todas las atribuciones constitucionales y legales que pudo, y si cedió por entera VOLUNTAD SUYA al vicepresidente Glas, alguna o muchas atribuciones, y han habido graves irregularidades -como ya lo conoce el país-, se les debe aplicar a los DOS SIAMESES DEL PODER lo determinado en el Art. 42, numeral 1, literal b, y el Art. 23, inciso segundo, del Código Orgánico Integral Penal, COIP, aprobado por los propios asambleístas de Alianza País o fascismo del siglo XXI, y que determina, respecto a eventuales infracciones, delitos o posibles responsabilidades penales, lo siguiente: El Art. 42, numeral 1, literal b, del Código Orgánico Integral Penal, establece que SON AUTORES “1.b. Quienes no impidan o procuren impedir que se evite su ejecución teniendo el deber de hacerlo.” Por su parte el Art. 23, inciso segundo, del mismo Código Orgánico Integral Penal, COIP, reproduce lo que antes del 2014, consagraba el Art. 12 del anterior Código Penal, que decía y está vigente: “NO IMPEDIR UN ACONTECIMIENTO, CUANDO SE TIENE LA OBLIGACIÓN JURÍDICA DE IMPEDIRLO, EQUIVALE A OCASIONARLO.” TERCERA RAZÓN O RESPONSABILIDAD ¡Estas regulaciones legales de carácter penal, insoslayables e inevadibles, establecen las responsabilidades en lo jurídico, político, económico, moral, de Correa y Glas! ¡Ninguna autoridad ni ciudadano, menos al presidente y vicepresidente de la República, están sobre la ley y carece de responsabilidades! ¡Ellos tenían la obligación constitucional y legal, y las posibilidades fácticas de impedir los ilícitos que se denuncian y de aquellos que todavía no se revelan! ¡Es evidente que aparecen como las cabezas visibles de la mayor delincuencia organizada del Ecuador en toda su historia, bajo su entera y absoluta voluntad! ¡No solo que no impidieron sino que fueron los promotores de las contrataciones que hoy el país contempla absorto e indignado! ¡Todo lo tapaban con la mañosa, mentirosa y obsesiva publicidad enmarcada en los conocidos métodos de Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del nazismo! ¡La mayor parte de irregularidades y escándalos de corrupción se han producido en las áreas estratégicas del país que estaban a cargo exclusivo de Rafael Correa y Jorge Glas! ¡El argumento de “yo no he firmado ningún contrato” es pueril y jurídicamente inconsistente y risible! ¡No señor, todos los ministros y miembros de los Directorios de todas las empresas públicas del Ecuador fueron nombrados por Rafael Correa! Según el Art. 147, numeral 9, de la Constitución, es atribución exclusiva e intransferible de la Presidencia de la República “Nombrar y remover a las ministras y ministros de Estado y a las demás servidoras y servidores públicos cuya nominación le corresponda.” ¡Por lo que todo ministro era su delegado personal de absoluta confianza y libre remoción, y cumplía las órdenes expresas de Correa, incluso y sobre todo cuando firmaban los contratos! ¡Para ello contaba además con la participación de Contralor, Fiscal, mayorías legislativas, y hasta Jueces propios! En cuanto a los Directorios de todas las empresas públicas del país, los tres delegados de esos organismos solo los nombraba el propio presidente de la República. Así lo determina el Art. 7 de la Ley Orgánica de Empresas Públicas, publicada en el Registro Oficial Nro. 48, del viernes 16 de octubre del 2009, cuando señala que sus integrantes son: “1. La ministra o ministro del ramo”, que lo nombra en forma exclusiva el presidente. “2. El titular del organismo nacional de planificación”, que también designa el presidente. “3. Un miembro designado por la Presidenta o Presidente de la República.” ¡Es decir todos los miembros, de todos los directorios, de todas las empresas públicas del país, sin excepción alguna, con las leyes confeccionadas por el fascismo del siglo XXI, solo los nombra el Presidente de la República! ¡Y ahora dice que él no ha sabido nada ni responde por ninguno de los miles de negociados consumados en los años de la primera etapa del fascismo del siglo XXI! ¡El jefe de la banda alega que no ha sabido nada, que no se acuerda de nada! ¡Al Capone, el jefe de la mafia de Chicago, demostró siempre mayor integridad y mejor memoria! CUARTA RAZÓN O RESPONSABILIDAD LOS ENCARGOS DE CORREA A GLAS ¡Con la Constitución, la ley y documentos firmados en la mano no existe posibilidad alguna de equivocarse! Por ello adquiere mayor trascendencia el Decreto Ejecutivo Nro. 15, expedido por Rafael Correa el 4 de junio del 2013, para encargarle EN FORMA EXCLUSIVA a Jorge Glas todo lo que quería que le hiciera (como su operador y encubridor político y económico, y hasta uno de sus fundamentales tesoreros), conforme está publicado en el Registro Oficial Nro. 21, del lunes 24 de junio del 2013, cuando en el Art. 3 ordena en forma explícita y encarga a Jorge Glas el manejo siguiente: “Los Ministerios de Electricidad y Energía Renovable; Recursos Naturales No Renovables; Telecomunicaciones y Sociedad de la Información; Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca; Relaciones Laborales; Transporte y Obras Públicas; Industrias y Productividad, Turismo, Comercio Exterior, Ambiente, y la Secretaría Nacional del Agua, en el ámbito de sus competencias, COORDINARÁN LA FORMULACIÓN Y EJECUCIÓN DE SUS POLÍTICAS CON EL VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.FRENTE A LA CORRUPCIÓN: RESPONSABILIDADES JURÍDICAS DE RAFAEL CORREA Diego C. Delgado Jara PRIMERA RAZÓN O RESPONSABILIDAD ¡Ninguna autoridad, ningún ciudadano, ni siquiera el presidente de la República, está sobre la Constitución y la ley! El Art. 426, inciso primero, de la Constitución determina que “Todas las personas, autoridades e instituciones están sujetas a la Constitución.” El Art. 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos prescribe que “Todos son iguales ante la ley.” ¡Nadie está libre de responsabilidades, POR ACCIÓN u OMISIÓN, menos en casos de corrupción o delitos tipificados! En este sentido el Art. 233 de la Constitución de la República establece de manera precisa e imperativa el siguiente mandato: “Ninguna servidora ni servidor público estará exento de responsabilidades POR LOS ACTOS realizados en el ejercicio de sus funciones, O POR SUS OMISIONES, Y SERÁN RESPONSABLES ADMINISTRATIVA, CIVIL Y PENALMENTE por el manejo y administración de fondos, bienes y recursos públicos.” “Las servidoras y servidores públicos y los delegados o representantes a los cuerpos colegiados de las instituciones del Estado, estarán sujetos a las sanciones establecidas POR DELITOS DE PECULADO, COHECHO, CONCUSIÓN Y ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO. La acción para perseguirlos y las penas correspondientes serán imprescriptibles y, en estos casos, los juicios se iniciarán y continuarán incluso en ausencia de las personas acusadas. Estas normas también se aplicarán a quienes participen en estos delitos, aun cuando no tengan las calidades antes señaladas.” ¡Irse a esconder bajo la cama o en un ático de Bruselas, Bélgica, no le exonera de culpa ni limpia de responsabilidades a ninguna persona, menos aun cuando todas las decisiones fueron adoptadas expresamente por esa persona, o que debían cumplir sus dependientes, a los que trataba con su prepotencia peor que a sirvientes! ¡Con las mayorías legislativas de origen fraudulento, con las que dictó leyes a su amaño, estaba seguro que había anulado a las instituciones que debían ejercer la fiscalización y el control político y que el pueblo atemorizado jamás le tomaría cuentas; pero, no obstante, un día, ese pueblo, exigiría Justicia! ¡Esta es una primera responsabilidad! ¡Nadie está sobre la Constitución ni la ley! ¡Peor si es la autoridad máxima de un país con todas las atribuciones jurídicas acumuladas en sus manos! SEGUNDA RAZÓN O RESPONSABILIDAD Rafael Correa, con la ayuda de la Secretaría Nacional Jurídica de la Presidencia, y la obediencia total de sus mayorías legislativas subordinadas y de carácter fraudulento, acaparó todas las atribuciones constitucionales y legales que pudo, y si cedió por entera VOLUNTAD SUYA al vicepresidente Glas, alguna o muchas atribuciones, y han habido graves irregularidades -como ya lo conoce el país-, se les debe aplicar a los DOS SIAMESES DEL PODER lo determinado en el Art. 42, numeral 1, literal b, y el Art. 23, inciso segundo, del Código Orgánico Integral Penal, COIP, aprobado por los propios asambleístas de Alianza País o fascismo del siglo XXI, y que determina, respecto a eventuales infracciones, delitos o posibles responsabilidades penales, lo siguiente: El Art. 42, numeral 1, literal b, del Código Orgánico Integral Penal, establece que SON AUTORES “1.b. Quienes no impidan o procuren impedir que se evite su ejecución teniendo el deber de hacerlo.” Por su parte el Art. 23, inciso segundo, del mismo Código Orgánico Integral Penal, COIP, reproduce lo que antes del 2014, consagraba el Art. 12 del anterior Código Penal, que decía y está vigente: “NO IMPEDIR UN ACONTECIMIENTO, CUANDO SE TIENE LA OBLIGACIÓN JURÍDICA DE IMPEDIRLO, EQUIVALE A OCASIONARLO.” TERCERA RAZÓN O RESPONSABILIDAD ¡Estas regulaciones legales de carácter penal, insoslayables e inevadibles, establecen las responsabilidades en lo jurídico, político, económico, moral, de Correa y Glas! ¡Ninguna autoridad ni ciudadano, menos al presidente y vicepresidente de la República, están sobre la ley y carece de responsabilidades! ¡Ellos tenían la obligación constitucional y legal, y las posibilidades fácticas de impedir los ilícitos que se denuncian y de aquellos que todavía no se revelan! ¡Es evidente que aparecen como las cabezas visibles de la mayor delincuencia organizada del Ecuador en toda su historia, bajo su entera y absoluta voluntad! ¡No solo que no impidieron sino que fueron los promotores de las contrataciones que hoy el país contempla absorto e indignado! ¡Todo lo tapaban con la mañosa, mentirosa y obsesiva publicidad enmarcada en los conocidos métodos de Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del nazismo! ¡La mayor parte de irregularidades y escándalos de corrupción se han producido en las áreas estratégicas del país que estaban a cargo exclusivo de Rafael Correa y Jorge Glas! ¡El argumento de “yo no he firmado ningún contrato” es pueril y jurídicamente inconsistente y risible! ¡No señor, todos los ministros y miembros de los Directorios de todas las empresas públicas del Ecuador fueron nombrados por Rafael Correa! Según el Art. 147, numeral 9, de la Constitución, es atribución exclusiva e intransferible de la Presidencia de la República “Nombrar y remover a las ministras y ministros de Estado y a las demás servidoras y servidores públicos cuya nominación le corresponda.” ¡Por lo que todo ministro era su delegado personal de absoluta confianza y libre remoción, y cumplía las órdenes expresas de Correa, incluso y sobre todo cuando firmaban los contratos! ¡Para ello contaba además con la participación de Contralor, Fiscal, mayorías legislativas, y hasta Jueces propios! En cuanto a los Directorios de todas las empresas públicas del país, los tres delegados de esos organismos solo los nombraba el propio presidente de la República. Así lo determina el Art. 7 de la Ley Orgánica de Empresas Públicas, publicada en el Registro Oficial Nro. 48, del viernes 16 de octubre del 2009, cuando señala que sus integrantes son: “1. La ministra o ministro del ramo”, que lo nombra en forma exclusiva el presidente. “2. El titular del organismo nacional de planificación”, que también designa el presidente. “3. Un miembro designado por la Presidenta o Presidente de la República.” ¡Es decir todos los miembros, de todos los directorios, de todas las empresas públicas del país, sin excepción alguna, con las leyes confeccionadas por el fascismo del siglo XXI, solo los nombra el Presidente de la República! ¡Y ahora dice que él no ha sabido nada ni responde por ninguno de los miles de negociados consumados en los años de la primera etapa del fascismo del siglo XXI! ¡El jefe de la banda alega que no ha sabido nada, que no se acuerda de nada! ¡Al Capone, el jefe de la mafia de Chicago, demostró siempre mayor integridad y mejor memoria! CUARTA RAZÓN O RESPONSABILIDAD LOS ENCARGOS DE CORREA A GLAS ¡Con la Constitución, la ley y documentos firmados en la mano no existe posibilidad alguna de equivocarse! Por ello adquiere mayor trascendencia el Decreto Ejecutivo Nro. 15, expedido por Rafael Correa el 4 de junio del 2013, para encargarle EN FORMA EXCLUSIVA a Jorge Glas todo lo que quería que le hiciera (como su operador y encubridor político y económico, y hasta uno de sus fundamentales tesoreros), conforme está publicado en el Registro Oficial Nro. 21, del lunes 24 de junio del 2013, cuando en el Art. 3 ordena en forma explícita y encarga a Jorge Glas el manejo siguiente: “Los Ministerios de Electricidad y Energía Renovable; Recursos Naturales No Renovables; Telecomunicaciones y Sociedad de la Información; Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca; Relaciones Laborales; Transporte y Obras Públicas; Industrias y Productividad, Turismo, Comercio Exterior, Ambiente, y la Secretaría Nacional del Agua, en el ámbito de sus competencias, COORDINARÁN LA FORMULACIÓN Y EJECUCIÓN DE SUS POLÍTICAS CON EL VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.FRENTE A LA CORRUPCIÓN: RESPONSABILIDADES JURÍDICAS DE RAFAEL CORREA Diego C. Delgado Jara PRIMERA RAZÓN O RESPONSABILIDAD ¡Ninguna autoridad, ningún ciudadano, ni siquiera el presidente de la República, está sobre la Constitución y la ley! El Art. 426, inciso primero, de la Constitución determina que “Todas las personas, autoridades e instituciones están sujetas a la Constitución.” El Art. 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos prescribe que “Todos son iguales ante la ley.” ¡Nadie está libre de responsabilidades, POR ACCIÓN u OMISIÓN, menos en casos de corrupción o delitos tipificados! En este sentido el Art. 233 de la Constitución de la República establece de manera precisa e imperativa el siguiente mandato: “Ninguna servidora ni servidor público estará exento de responsabilidades POR LOS ACTOS realizados en el ejercicio de sus funciones, O POR SUS OMISIONES, Y SERÁN RESPONSABLES ADMINISTRATIVA, CIVIL Y PENALMENTE por el manejo y administración de fondos, bienes y recursos públicos.” “Las servidoras y servidores públicos y los delegados o representantes a los cuerpos colegiados de las instituciones del Estado, estarán sujetos a las sanciones establecidas POR DELITOS DE PECULADO, COHECHO, CONCUSIÓN Y ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO. La acción para perseguirlos y las penas correspondientes serán imprescriptibles y, en estos casos, los juicios se iniciarán y continuarán incluso en ausencia de las personas acusadas. Estas normas también se aplicarán a quienes participen en estos delitos, aun cuando no tengan las calidades antes señaladas.” ¡Irse a esconder bajo la cama o en un ático de Bruselas, Bélgica, no le exonera de culpa ni limpia de responsabilidades a ninguna persona, menos aun cuando todas las decisiones fueron adoptadas expresamente por esa persona, o que debían cumplir sus dependientes, a los que trataba con su prepotencia peor que a sirvientes! ¡Con las mayorías legislativas de origen fraudulento, con las que dictó leyes a su amaño, estaba seguro que había anulado a las instituciones que debían ejercer la fiscalización y el control político y que el pueblo atemorizado jamás le tomaría cuentas; pero, no obstante, un día, ese pueblo, exigiría Justicia! ¡Esta es una primera responsabilidad! ¡Nadie está sobre la Constitución ni la ley! ¡Peor si es la autoridad máxima de un país con todas las atribuciones jurídicas acumuladas en sus manos! SEGUNDA RAZÓN O RESPONSABILIDAD Rafael Correa, con la ayuda de la Secretaría Nacional Jurídica de la Presidencia, y la obediencia total de sus mayorías legislativas subordinadas y de carácter fraudulento, acaparó todas las atribuciones constitucionales y legales que pudo, y si cedió por entera VOLUNTAD SUYA al vicepresidente Glas, alguna o muchas atribuciones, y han habido graves irregularidades -como ya lo conoce el país-, se les debe aplicar a los DOS SIAMESES DEL PODER lo determinado en el Art. 42, numeral 1, literal b, y el Art. 23, inciso segundo, del Código Orgánico Integral Penal, COIP, aprobado por los propios asambleístas de Alianza País o fascismo del siglo XXI, y que determina, respecto a eventuales infracciones, delitos o posibles responsabilidades penales, lo siguiente: El Art. 42, numeral 1, literal b, del Código Orgánico Integral Penal, establece que SON AUTORES “1.b. Quienes no impidan o procuren impedir que se evite su ejecución teniendo el deber de hacerlo.” Por su parte el Art. 23, inciso segundo, del mismo Código Orgánico Integral Penal, COIP, reproduce lo que antes del 2014, consagraba el Art. 12 del anterior Código Penal, que decía y está vigente: “NO IMPEDIR UN ACONTECIMIENTO, CUANDO SE TIENE LA OBLIGACIÓN JURÍDICA DE IMPEDIRLO, EQUIVALE A OCASIONARLO.” TERCERA RAZÓN O RESPONSABILIDAD ¡Estas regulaciones legales de carácter penal, insoslayables e inevadibles, establecen las responsabilidades en lo jurídico, político, económico, moral, de Correa y Glas! ¡Ninguna autoridad ni ciudadano, menos al presidente y vicepresidente de la República, están sobre la ley y carece de responsabilidades! ¡Ellos tenían la obligación constitucional y legal, y las posibilidades fácticas de impedir los ilícitos que se denuncian y de aquellos que todavía no se revelan! ¡Es evidente que aparecen como las cabezas visibles de la mayor delincuencia organizada del Ecuador en toda su historia, bajo su entera y absoluta voluntad! ¡No solo que no impidieron sino que fueron los promotores de las contrataciones que hoy el país contempla absorto e indignado! ¡Todo lo tapaban con la mañosa, mentirosa y obsesiva publicidad enmarcada en los conocidos métodos de Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del nazismo! ¡La mayor parte de irregularidades y escándalos de corrupción se han producido en las áreas estratégicas del país que estaban a cargo exclusivo de Rafael Correa y Jorge Glas! ¡El argumento de “yo no he firmado ningún contrato” es pueril y jurídicamente inconsistente y risible! ¡No señor, todos los ministros y miembros de los Directorios de todas las empresas públicas del Ecuador fueron nombrados por Rafael Correa! Según el Art. 147, numeral 9, de la Constitución, es atribución exclusiva e intransferible de la Presidencia de la República “Nombrar y remover a las ministras y ministros de Estado y a las demás servidoras y servidores públicos cuya nominación le corresponda.” ¡Por lo que todo ministro era su delegado personal de absoluta confianza y libre remoción, y cumplía las órdenes expresas de Correa, incluso y sobre todo cuando firmaban los contratos! ¡Para ello contaba además con la participación de Contralor, Fiscal, mayorías legislativas, y hasta Jueces propios! En cuanto a los Directorios de todas las empresas públicas del país, los tres delegados de esos organismos solo los nombraba el propio presidente de la República. Así lo determina el Art. 7 de la Ley Orgánica de Empresas Públicas, publicada en el Registro Oficial Nro. 48, del viernes 16 de octubre del 2009, cuando señala que sus integrantes son: “1. La ministra o ministro del ramo”, que lo nombra en forma exclusiva el presidente. “2. El titular del organismo nacional de planificación”, que también designa el presidente. “3. Un miembro designado por la Presidenta o Presidente de la República.” ¡Es decir todos los miembros, de todos los directorios, de todas las empresas públicas del país, sin excepción alguna, con las leyes confeccionadas por el fascismo del siglo XXI, solo los nombra el Presidente de la República! ¡Y ahora dice que él no ha sabido nada ni responde por ninguno de los miles de negociados consumados en los años de la primera etapa del fascismo del siglo XXI! ¡El jefe de la banda alega que no ha sabido nada, que no se acuerda de nada! ¡Al Capone, el jefe de la mafia de Chicago, demostró siempre mayor integridad y mejor memoria! CUARTA RAZÓN O RESPONSABILIDAD LOS ENCARGOS DE CORREA A GLAS ¡Con la Constitución, la ley y documentos firmados en la mano no existe posibilidad alguna de equivocarse! Por ello adquiere mayor trascendencia el Decreto Ejecutivo Nro. 15, expedido por Rafael Correa el 4 de junio del 2013, para encargarle EN FORMA EXCLUSIVA a Jorge Glas todo lo que quería que le hiciera (como su operador y encubridor político y económico, y hasta uno de sus fundamentales tesoreros), conforme está publicado en el Registro Oficial Nro. 21, del lunes 24 de junio del 2013, cuando en el Art. 3 ordena en forma explícita y encarga a Jorge Glas el manejo siguiente: “Los Ministerios de Electricidad y Energía Renovable; Recursos Naturales No Renovables; Telecomunicaciones y Sociedad de la Información; Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca; Relaciones Laborales; Transporte y Obras Públicas; Industrias y Productividad, Turismo, Comercio Exterior, Ambiente, y la Secretaría Nacional del Agua, en el ámbito de sus competencias, COORDINARÁN LA FORMULACIÓN Y EJECUCIÓN DE SUS POLÍTICAS CON EL VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.