Miles de personas de todas las razas y credos se reunieron el jueves en el funeral musulmán de la leyenda del boxeo Muhammad Ali, en su ciudad natal de Kentucky, para homenajear a un hombre que luchó en el cuadrilátero y buscó la paz fuera de las cuerdas.
El jenazah, que significa funeral en árabe, se realizó en el complejo donde el ex campeón del mundo de peso pesado derrotó a Willi Besmanoff el 29 de noviembre de 1961 en su última pelea en Louisville. Se esperan unas 14.000 personas en el servicio.
Ali, famoso por su destreza en el boxeo y su activismo político y cultural en las turbulentas décadas de 1960 y 1970, murió el viernes de una infección generalizada en un hospital de Arizona. Tenía 74 años y había pasado décadas luchando con el mal de Parkinson.
Ali alcanzó la fama en el mundo del boxeo en momentos en que se esperaba que los deportistas negros fueran de bajo perfil. Su jactancia, incluso antes de cambiar su nombre desde Cassius Clay, sobresaltó al Estados Unidos blanco. El boxeador sorprendió más a sus compatriotas cuando se unió al Islam y cambió su nombre en 1964.
Descanse en paz

Fuente: EXPRESO