Diego Maradona fue un ícono y un verdadero héroe del pueblo, al igual que sus propios íconos, los revolucionarios Fidel y Che.

«Un héroe de la clase trabajadora es algo para ser …»

La invaluable observación de John Lennon parece encajar como un chándal al ícono Diego Armando Maradona.

«L’audace, encore l’audace, toujours l’audace». El lema del héroe revolucionario francés Danton podría haber sido grabado en la carne de Diego Maradona junto a sus propios héroes Fidel Castro (con quien su aniversario de muerte ahora está eternamente entrelazado) y su compatriota Che Guevara.

La audacia fue el leitmotiv de Maradona.

Lo vi jugar con Argentina en 1979 en Glasgow cuando solo tenía 18 años, aunque había ganado su primer partido internacional a los 16. Fue en Glasgow donde marcó su primer gol internacional, pero fue uno simple. Fue el gol que se propuso a un compañero de equipo ese día lo que grabó su audacia en mi mente, dejando a un equipo escocés de grandes como Kenny Dalgliesh y Alan Hansen con sangre retorcida mientras «volaban» de esta manera y aquella buscando, imposiblemente, para familiarizarse con la sensación adolescente. Bien podrían haber intentado atrapar los rayos de luna.

Diego Maradona nació en una familia de 10 personas en circunstancias imposiblemente empobrecidas en el barrio pobre de Villa Fiorito, donde la única agua corriente entraba por el techo o corría por el barrio pobre en las alcantarillas abiertas.

Fuente: actualidad.rt.com