Guayas acompaña y abraza desde ayer a Kil y a su hijo, que no tiene nombre, en lo alto del distribuidor de tráfico de la avenida Pedro Menéndez Gilbert. Las figuras de bronce tienen la mirada al frente, dan la bienvenida a los visitantes que llegan a la Perla del Pacífico.

El cacique huancavilca pesa 27 toneladas; Kil, unas 23; el jaguar, 11; y la estructura que sostiene a las cuatro figuras, 25 más. En total son 86 toneladas que soporta la base de 10 metros.

El monumento, de más de 30 metros de altura, es alusivo al guerrero Guayas, personaje que –según la leyenda– defendió al territorio huancavilca. Kil (por decisión de una comisión se escribe con k desde hace 15 años) es su esposa y carga al pequeño, que aunque históricamente no tiene un nombre, sí tiene un simbolismo. Representa al guayaquileño. “La historia dice: Guayas sembrará en tu vientre hombres y mujeres valientes de orgullo y alma gentil. De manera que ese bebé son los guayaquileños actuales y los del futuro, los nacidos de Guayas y Kil”, señala el artista y escultor de la obra, Édgar Cevallos.

Cevallos rescató los elementos del artista que elaboró el monumento en los años treinta, pero le dio las facciones de los nativos costeños, que no las tenían los anteriores Guayas y Kil, que aún están a pocos metros. Los originales tienen apariencia de indios americanos, con características físicas nórdicas, dice Melvin Hoyos, historiador y director de Cultura del Municipio de Guayaquil.

“Estos Guayas y Kil son dos cholos nuestros. Había que respetar las etnias, las características raciales de nuestra gente. Es un mérito gigantesco, ahora sí estamos viendo a un hombre que, en caso de que hubiera existido, hubiese sido así”, reitera Hoyos.  Al lado derecho de Kil está el jaguar, que representa la fuerza del pueblo huancavilca. Todo el monumento supera el tamaño de la Columna de los Próceres de la Independencia, de 22 metros.

Kil, con sus joyas doradas, fue colocada en la base del monumento el fin de semana con apoyo de una grúa y sogas. Mientras, el cacique huancavilca con su lanza en la mano derecha y el jaguar se ubicaron en la tarde de ayer.  En los próximos días se hará el retoque de la base de la estatua, jardinería, un espejo de agua y la instalación de iluminación en los alrededores.

El 1 de julio será inaugurado el monumento, como un homenaje a la ciudad, mes en el que se conmemora el proceso fundacional.  En 2013, el Municipio dispuso la realización del nuevo monumento para reemplazar la escultura original de estos personajes que se encuentran dentro del distribuidor de tráfico ubicado antes del puente de la Unidad Nacional.