Un adolescente de 16 años de edad podría enfrentar una pena de hasta ocho años si es hallado culpable de matar a su padre. El presunto parricidio tuvo lugar en El Inca, barrio residencial del norte de Quito. El implicado se encuentra aislado en el reclusorio de menores Virgilio Guerrero, luego de que una jueza dispuso el internamiento preventivo mientras dura la etapa de instrucción fiscal.

La víctima, identificada como Alfredo P., de 57 años de edad, fue hallado en la cocina del inmueble donde vivía con su esposa y su hijo.

Según el coronel Víctor Aráus, titular de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased), todo ocurrió durante una discusión familiar.

Los hechos

De acuerdo con la versión de la madre del joven aislado, su hijo y su esposo llegaron a eso de las 03:00 del domingo en estado etílico. El hoy difunto la habría agredido verbal y físicamente, lo que desató la furia del muchacho.

Gonzalo Realpe, abogado del joven, dijo que si su defendido agredió con un arma blanca a su padre fue por defender a su madre de los golpes que le estaba propinando su progenitor.

Cuando la Policía llegó, encontró el arma blanca con la que supuestamente se perpetró el parricidio manchada de sangre. El menor de edad también estaba en la escena del crimen con sus prendas de vestir que hablaban de la violenta agresión.

El abogado agregó que los problemas intrafamiliares se daban desde 2012 y que la mujer había solicitado medidas de protección que el hoy difunto no cumplió.

Rechazó, además, la internación que se impuso a su defendido. Aseguró que el joven necesita apoyo sicológico para superar el hecho.

Fuente: LA HORA