La Contraloría remitió a la Fiscalía el informe con indicios de responsabilidad penal relacionado con la compra por parte del IESS de mascarillas, guantes, y otros insumos, en el marco de la emergencia sanitaria.

El informe establece que en las mascarillas N95 hay un sobreprecio del 400% en relación a su cotización normal de mercado; en la oferta de mascarillas quirúrgicas elástico tamaño estándar el incremento de precios fue del 100%; en guantes de látex mediano del 253% y en guantes de látex talla grande del 81%.

También hubo irregularidades en la adjudicación del contrato.En tanto que los protectores oculares tienen un precio en el mercado de 0,23 dólares, pero fueron cotizados a 21,53, es decir un 9.259% de exceso.

Las irregularidades identificadas no se limitan al sobreprecio, sino al proceso que realizó el IESS para la compra – adquisición de insumos. En este sentido, el exdirector general del IESS, Miguel Ángel Loja, declaró en emergencia a las unidades de salud del Instituto, sin que tuviese competencia, ya que eso le corresponde al Consejo Directivo.

Además, suscribió una orden de compra por $9,4 millones, cuando por su nivel jerárquico solo puede aprobar contrataciones de hasta 7 millones.

La otra cara de la moneda

En cuanto a los oferentes, el informe de la Contraloría señala que, a pesar de que en el Sistema Nacional de Contratación Pública (Sercop) se encuentran registrados más de 10.000 proveedores calificados, el contrato se adjudicó a la empresa Almantop S.A., inscrita en la Superintendencia de Compañías para el servicio de venta de alimentos y bebidas.

Y en este proceso se invitó a empresas vinculadas, relacionadas entre sí a través de sus accionistas o por sus vínculos comerciales. Así, se enviaron invitaciones para participar en el proceso a 20 proveedores, de los cuales 7 enviaron sus ofertas, sin que ninguno incluya las especificaciones técnicas de los productos ni estuviera registrado como comercializador de los insumos y equipos solicitados en este proceso.

Fuente: lahora.com.ec