El amor de la familia de George Lewis Capwell por Emelec, el club de varias disciplinas deportivas que él fundó, entre ellas el fútbol, se extendió de una generación a otra y ahora que su primer hijo varón ha fallecido, sus familiares han revelado su último deseo: que sus cenizas sean esparcidas en el escenario de la avenida Quito, que casualmente está en remodelación.

Desde California, Estados Unidos, un sobrino de George Jr, conocido como Spike, hizo llegar a EL UNIVERSO, la lamentable noticia de su fallecimiento.

“Él pidió antes de morir que sus cenizas se esparzan en el estadio Capwell”, comentó el familiar. Y es que dicha cancha o la ciudad no eran desconocidas para los hijos del fundador eléctrico: Kathleen, Jeane, George Jr. (Spike), Dorothy y Robert, todos nacieron en Guayaquil, adonde su padre llegó en 1926 como Superintendente de la Empresa Eléctrica, de donde el Bombillo tomó su nombre.

Spike estudió inicialmente en Guayaquil en el Colegio Alemán y cuando se fundó el Colegio Americano fue uno de los primeros estudiantes en formar parte del mismo.

La Universidad la cursó en el Citadel Miliarty Academy en Carolina del Sur, pasando a integrar la Infantería de Marina los Estados Unidos al momento de su graduación.

Tuvo una carrera ascendente hasta que su helicóptero fue abatido en la Guerra de Vietnam donde sufrió quemaduras en todo el cuerpo y perdida parcial de su oído.

Retirándose como Coronel pasó a ser parte de los Servicios de Protección Civil del Estado de California. Murió a los 83 años de edad. Antes de su deceso, su hijo Richard Capwell encendió el fervor de los azules en la red social Twitter al colgar mediante su cuenta (@RichardCapwell) fotografías nunca antes vistas (algunas sin fecha exacta) de su abuelo y de su padre en nuestra ciudad.

Él también ha mencionado el deseo de su padre de quedar inmortalizado en el museo del club o en la cancha donde un día empezó el sueño de su abuelo de esparcir el deporte en Guayaquil y en el Ecuador. (D)