Migrantes, refugiados y activistas se congregan frente a la Casa Blanca en protesta contra las políticas de deportación de la Administración de Barack Obama, 30 de diciembre de 2015.

l presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, solicitó a Washington «respeto y consideración» para los migrantes indocumentados hondureños residentes en EE.UU.

«Hoy mismo estamos elaborando una comunicación al Gobierno de Estados Unidos, aprovecho la oportunidad para mandar ese mensaje de respeto y consideración para nuestra gente», afirmó el lunes el mandatario hondureño.

Hoy mismo estamos elaborando una comunicación al Gobierno de Estados Unidos, aprovecho la oportunidad para mandar ese mensaje de respeto y consideración para nuestra gente», afirmó el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández

En declaraciones a la radio local HRN, Hernández recordó que el país norteamericano es una nación «de inmigrantes», por lo cual denunció los planes del Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, para deportar a cientos de familias centroamericanas indocumentadas que llegaron a la frontera en la oleada de 2014.

Dicha medida, que debería entrar en vigor este mes de enero, ha provocado la indignación tanto de los migrantes como de algunos países centroamericanos.

El jefe hondureño de Estado también puntualizó que los migrantes centroamericanos van a Estados Unidos «a trabajar» y «a aportarle a la economía» de ese país.

Sus declaraciones se produjeron la misma jornada en la que el primer vuelo de este año con migrantes hondureños deportados de EE.UU. llegó a Honduras con 115 personas, 97 hombres y 18 mujeres.

El Ejecutivo de Obama ha sido fuertemente criticado por su política de deportaciones, ya que dio esperanzas de legalizar temporalmente a unos 5 millones de indocumentados, algo que no cumplió dado que las cortes frenaron tal medida.

Más de 2,5 millones de sin papeles han sido deportados desde que Obama se convirtiera en presidente en el 2009